Trazo
un itinerario
entre la cantina y tu amor,
la vida de cartógrafo
buscando puertos
dibujando las espaldas de los continentes
a
este portulano
no le basta con anotar la noche
como tampoco tocarte
y saber que pronto
un punto, una isla,
ruidos de animales sueltos por tu cuerpo
unos
grados más a la deriva
la suerte juega su sexo
mis manos tiemblan al tocar dos rocas tibias
y mi dedo traza la línea mentirosa
hasta tu cañada que divide al cuerpo
el momento de pensar en el noray
líquido
de euforias fermentadas
envalentonan a no ponerle
"peros" al amor
inundaciones de recuerdos
plumas abandonadas en la cama
el caos por las cantinas y botellas
escombros de sexo
dispersos por la mesa.
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