Ahora
que te has ido,
que mis manos se acostumbran a la arena
suave y a la lluvia fina.
Ahora que te has ido,
dejándome la duda púrpura
la línea recta y rojiza,
el sol imposible en mi ventana...
Ahora que te has ido
y ya no pienso en ti,
como el viento,
vienes, lloviéndome recuerdos
en brisas dolorosas,
ahora que te has ido.
|