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Cómo, dónde y quién preparó el primer coctel en el mundo / Enrique Alba

 
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Refiérese que el mejor cantinero -barman le llamarían ahora los pochos- que hubo en la isla del Carmen fue, a comienzos o mediados del siglo XIX, El gallo Hernández, de quien nadie recuerda su primer nombre, o sea su nombre de pila.

-Tenía su cantina que, cuando entonces, les llamaban piqueras, en la esquina que ahora forman las calles 20, llamada de la Marina, y la número 25 que comienza en la playa y pasa a un lado del parque Benito Juárez García y del templo de Jesús, hasta desembocar en la avenida del aeropuerto local -escribí hace algunos años en un periódico peninsular.

Pues bien, no había un Johnny o un Moussú -palabra que, si se traduce del francés al español, nos enteramos que quiere decir musgo- que no se dirigiese del velero o del barco en que acababa de arribar a este puerto y no entrase a la cantina o a la piquera del Gallo Hernández para tomarse una copa de ron, un tarro de cerveza alemana o un drac o un bull, que traducido al español quiere decir toro, tanto por lo grande que eran, como porque curaba cualquier cruda, por más terrible que fuera, pues la cerveza alemana con el cognac o el wisky, las gotas amargas, uno o dos huevos que les reventaban dentro y el hielo y el jarabe, hacían las veces de levanta muertos.

Un día, según nos refirieron varios pescadores y gente vieja del Carmen, el Gallo Hernández les ofreció un nuevo preparado para los parroquianos. "Se trataba de un coctel hecho con piper ment, que era de color verde, con crema de leche y almendras, jarabe y canela, que era entonces de color blanco, y con granadina, que era de color rosado pálido o subido. Además llevaba cognac holandés de naranja o simplemente ron de la tierra.

-En tanto los cocteles permanecían en sus copas, sin ser agitado su contenido, los tres colores se distinguían claramente: el verde del piper, el blanco de la crema de leche y el rosado de la granadina. Empero, al momento de que se iban a tomar, luego de agitar aquella rara bebida, el drac se tornaba multicolor, igual que la cola de un gallo, que es, en realidad, lo que quiere decir cocktail en inglés.

Craso error fue -decimos nosotros, pese al respeto que sentimos por él- lo relatado por Mauricio Fresco en su obra Un Mundo Curioso. Dejó asentado don Mauricio que el nombre de coctel se le dio a ese drac, porque era movido, agitado por unas raíces que por acá le llamamos cola de gallo.

Item más: Asentó también en esa obra que el coctel fue preparado, por primera vez, "en una bahía pintoresca de Yucatán", cosa que tampoco es cierta.

El coctel fue una bebida inventada por El Gallo Hernández, aquí en Ciudad del Carmen, y creemos, casi seguros estamos que le llamó así, coctel, porque las bebidas con que lo preparaba, o sea el piper ment, la crema de leche, las almendras y la granadina, al ser agitadas, antes de tomarse el primer sorbo, daban la impresión de combinarse allí los colores tan bellos de la cola de un gallo y no porque los cocteles se agitasen con una yerba, unas ramas llamas cola de gallo.

 
Fuente: Personajes, relatos históricos y anécdotas. Enrique Alba Calderón. Ayuntamiento de El Carmen, Campeche, 1988. 112 p.