Solo,
en la isla de nombre del poema.
Un pájaro nocturno rompe su pico
contra el cristal de la ventana.
La cabellera de la luz me pesa
en las manos desnudas. La verdad
(agua simple y amarga) inunda
la tierra prometida al silencio.
¡Que nadie diga nada
si no ha visto un cuerpo destrozado
por las duras navajas del insulto!
*Raymundo
Ramos obtuvo el Premio Nacional de Poesía "Ramón Iván Suárez
Caamal", de Calkiní, en 2002. /
Fuente: Poiesis. Raymundo Ramos. Universidad Autónoma
de Guerrero. Chilpancingo, Guerrero, 2001. 56 p.