Mi
alma hoy fue feliz
al encontrar tres estrellas
que allá, en el firmamento,
refulgen y centellean
dando vida al universo
con su admirable belleza.
Son
tres las que yo descubro
que opacan al mismo cometa;
son tres de las que hoy me ocupo
por su brillantez tan bella,
son tres estrellas clavadas
en mi alma como saetas.
Sigue
espíritu buscando
en el firmamento, estrellas,
pues jamás encontrarás
a estas tres que están en tierra
a las que el Creador dotó
de refulgente hermosura
de fascinante belleza.
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