I
Pequeñas campánulas violetas
se tienden a esperar el paso de las sombras
que crecen con la luz
Tejen entre las ramas verdeazules
un
canto
IV
La flor de mayo se levanta
con la palabra lluvia
deja correr entre su cáliz
alegretto
mientras
la tarde aspira
prístinos vocablos
IX
Navega
la conciencia
cual sirena
con la intención de atrapar todos los cantos
mas en el fondo de las aguas
el viento se vuelve navegante sordo
Florece la
arcilla en mi nariz
me trae reminiscencias de tu imagen
mientras
afuera la lluvia
se desploma
XII
Después de la lluvia
silencio
La jacarandá ha empezado a tejer
sobre el piso de ladrillos
una alfombra lilaque
que
al día siguiente
destejerá el barrendero
pretendiente de que se le llenen de flores las pupilas
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