P o e s í a

Poema / Gisel Escamilla

 
 

A mis ojos ya no hay nada
más que esta cortina mediterránea
en que el sol oriental posa su espalda.
El fantasma de un cigarro es mi triángulo de las bermudas
devorando naves a lo lejos
sobre la línea decorativa
que nada útil, hace cielo, hace agua.
Mi mirada de gaviota agita peces
y mis pies ven remolinos de húmeda arena.
Entre el naranja amarillento de una vida,
que cálido masajea mis espaldas,
dejo inundarse mi corazón de la nada
azul oscuro, azul claro
gris de humo y tormenta
remolino en que se pasea mi alma
de una nave a otra, hasta que la trague
el todo de los hombres
y deje de ser el lienzo perfecto que miro y admiro.
El descanso momentáneo del hastío verde,
de cristales como casas
en que nos preocupa el material roto
más que la sangre derramada.
Algún día hasta el cansancio dirá: "estoy cansado"
y una ola azul furiosa y enorme
aplastará al sol naranja.
Para entonces seré humo con mi cigarro,
aire y agua; y será nuestra la venganza
.

 
 
Fuente: Texto inédito, proporcionado por su autora (de Calkiní).