Porque
le da pena decir que vende libros.
Siempre ha dicho que se equivocó de oficio,
Y para gente como él las oportunidades no se dan dos veces,
Si mucho una, y a medias.
Cuando lo buscan frente al hospital del seguro social los domingos,
nadie lo encuentra.
Miente.
La señora que sí vende tamales no es su abuela.
Salió de su pueblo con una maleta
y una caja de aceite donde llevaba algunos libros.
Nadie sabía que le gustaba leer.
Adora subirse a los camiones y perderse.
Odia llegar a su destino y no terminar un poema
O el capítulo de la novela.
Aprendió que leer era un acto inútil
Y vender libros mucho más. |
*Jesús
Rito García, (Oaxaca, 1980) Licenciado en Letras Hispánicas
por la Universidad Autónoma Metropolitana; poeta y editor,
autor del poemario Recuerdos que no emigran, Pharus/Praxis, 2008.
Ha participado en diversas antologías: Práctica
poética, Ediciones a mano, 2001; Catálago de artistas
en Oaxaca, tomo II, Casa de la cultura de Oaxaca, 2003; Manuel
Gutiérrez Nájera 111, la hermandad de la uva, los
absolutistas editores, 2005.
/ Fuente: Texto enviado por Aarón
de Jesús Rueda Torruco, el 22 de mayo de 2010. |