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Reflexion ... ando
 

Encerrados en la casa...¡Encerrados en el miedo!

24 de mayo de 2020

 

El diario devenir de la existencia evidencia sin más, las nociones que la edad va marcando en cada uno; esto tal vez traiga como consecuencia muchos cambios, aceptaciones o negaciones respecto a las actitudes que se habrían de demostrar ante las circunstancias presentadas, y que permitan ante los entendimientos particulares, el milagro de seguir viviendo. Sin embargo las definiciones han ido girando desde siempre en el diario caminar de quien un día nació y ahora se encuentra tan solo esperando la intensa luz que lo dirija a la salida, pero jamás olvidando que vivió como niño, se desarrolló como adolescente, rompió paradigmas juveniles, se meció cómodamente en los columpios de una madurez inentendible para explicar y muy complicada para vivir, y ahora, se vive en la incertidumbre de no saber cómo enseñar toda esa cauda de experiencias que en su sabiduría, esconden los más grandes secretos para la vida.

¿Alguien pudiera explicar el cambio del concepto de apacible vejez, por el accionar de esta generación de mayores que enfrentan y hacen cosas excepcionales?; ¡Es fácil, cuando se ama la vida se proyecta vida!, ¡El adulto mayor ya no es un ser al que se tenga que cuidar, sino es alguien que es capaz de ser autónomo y útil socialmente por todas las experiencias y conocimientos que lleva como equipaje de carga y que las más de las veces se le niega demostrar!; Sheldon Iseberg analizando la Biblia escribió que “la vida per se” es buena, que una larga vida es considerada una bendición divina, que envejecer es la maduración plena de los racimos y que en ellos está el tiempo del crecimiento porque han llegado a la mejor época para compartir  la sabiduría de la experiencia.

Hoy, un virus nos enfrenta a una demostración de ignorancia sobre los conocimientos y experiencias que se encuentran acumuladas en una historia enterrada, cuyas consecuencias todos como sociedad enfrentan, y en la medida de las responsabilidades, aceptan y respetan indicaciones en algunas ocasiones imprecisas, pero que el miedo y el temor permiten su realización. La historia es para llenarse de ella y no para repetirla; en lo bueno mejorarla, y en lo malo tomarla como la base que evite los nefastos resultados anteriores. Epidemias: cocolitztli (1545), matando 15 millones de personas; Paludismo, con 24000 por año; gripe española, con más de 500 000 muertos en 1918, influenza en el 2009 y ahora COVID 19 que refleja desconocimiento y desprotección.

La acumulación y la sabiduría de la experiencia es una autoridad perdida, sin bastón de mando, cuando se le encarcela en los juveniles términos de “vejez”, “Choches”, “paranoia senil”; cuando se carece del valor para hacer un comparativo personal entre recorridos y resultados, y que esto abra los espacios de la aceptación para aceptar que mientras se camina se aprende y que la vida siempre presenta la oportunidad de ser un eterno aprendiz mientras se transite en ella. Prejuicios no vencidos por desconocimiento pleno del término. (Horkheimer así lo define: “prejuicio fue pensada como la opinión que resiste a la comprobación de los hechos”).

Cada cual es responsable de sus ayeres pero más aún de su presente y de su futuro, porque hoy solo se escucha el mudo grito de ¡ESTAMOS ENCERRADOS EN LA CASA…¡ENCERRADOS EN EL MIEDO!

 
 
Texto: Enviado por Gaspar Ariel Herrera Farfán, el 24 de mayo de 2020