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Reflexion ... ando
 

Promesa v.s. resultado

8 de diciembre de 2019

 

La intención, cuando camina de la mano del entusiasmo y la soberbia se convierte en un arma mortal que desnuda conocimientos y se dirige con seguridad hacia el fracaso.

En 1984, el Filósofo de la Política Norberto Bobbio, resumió lo que él consideraba las “promesas incumplidas de la Democracia”, tras analizar las enormes expectativas ciudadanas a un cambio que a pesar de múltiples promesas, jamás se dio; -dicen que el prometer no aniquila cumplir es lo que empobrece-; una realidad de esto es el milagro que todo México esperaba del inocente y bonachón campeón de box de peso pesado, al que todo México siguió tras su relevante hazaña de tumbar ese rascacielos de ébano que jamás había sido movido de sus cimientos hasta enfrentarse con un puño atrevido, que lo hizo conocer el tapiz tan cerca de su nariz, que ya no supo más hasta que le indicaron que ya no había peligro, pues el gordito se había retirado a festejar su triunfo.

Pero volviendo a Bobbio, éste resume en seis puntos interesantes el caminar sin cumplir; PRIMERO: los grupos y no los individuos son sujetos a una “poliarquía” de poderes desiguales, o sea, el poder tras el poder manejado siempre por el poder. ¡Dios, hazme entender este enredijo que nadie dijo y por lo mismo, nadie entendió! ¿Será acaso el mapa para desentrañar el enigma misterioso de los mismos en lo mismo para lo mismo?; pero deja, hay un SEGUNDO: la representación política no deja al representante la capacidad de decidir conforme a su libre juicio, sino que lo convierte en autómata sujeto de manera irrestricta a las instrucciones de quien maneja sus grupos de interés. O sea, yo mando, tú obedeces y tus huestes controlan hasta dar paso a un nuevo proceso que siempre será igual. ¡Bárbaramente bárbaro! ¡El excampeón aprendió tan bien la lección que ahora lo encumbra nuevamente, mientras que las rotas promesas del ahora excampeón, de demostrar que era el mejor y así por mucho tiempo, lo hizo caminar con la cabeza agachada, para no responder a su compromiso!

TERCERO: La democracia ha perdido su identidad y las acciones ciudadanas  son acalladas con represalias para dejarles en claro que ellos no tienen aspiraciones y su deber es la obediencia; ¡Por las barbas de  Neptuno que los ahoga en su propio llanto!; CUARTO: ¡La Democracia no toma decisiones jamás! Pues le han puesto una enorme máscara de intolerancia, discriminación, jamás solidaria y mucho menos participativa para quienes no pertenecen a alguna de las cúpulas del poder. QUINTO: “LA DEMOCRACIA ES PROPIEDAD DEL PODER” (considerado secreto de estado) ¡¡¡¿¿¿En serio???!!! ¡Si siempre se ha sabido! SEXTO: con todo lo anterior la democracia jamás podrá conseguir la virtud cívica y sí, en cambio, seguirá creciendo en la apatía de participación y en el aislamiento de desarrollo.

Ay Bobbio, Bobbio, Bobbio, tu bebe tiene más de treinta años y así seguirá creciendo mientras no existan elecciones libres y competitivas que sean capaces de romper esta profunda insatisfacción popular, pero, como añeja canción, ¿de quién fue la culpa no quiero saberlo?, si fue culpa mía o fue de la patita de conejo, o culpa de ese enorme boxeador que demostró que no existe la suerte, pero, ¡cuando diera ahorita por al fin, comprenderte! Y aprender que !NO CUENTA LA PROMESA SINO APLASTA EL RESULTADO!

 
 
Texto: Enviado por Gaspar Ariel Herrera Farfán, el 8 de diciembre de 2019