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Reflexion ... ando
 

En la esperanza de la resurrección...

29 de diciembre de 2019

 

Para todo es necesaria la reflexión; toda circunstancia tiene una forma diferente para enfrentarla, y hoy, que se nada en una diversidad tan complaciente, pero a la vez tan cerrada a todos los procesos del pensamiento, se demuestra que lo único que exige es el “no pensar” para ser aceptado de inmediato en el equipo ideal. Perdida la “ética de la discusión”, en donde se establecían las “reglas del método”, que eran las que orientaban todo el recorrido hasta llegar a las conclusiones de un todo construido por todos, mediante una actitud crítica y responsable, surge entonces el autoritarismo centralista que rompe con el diálogo, sin más reglas, que las de la orden que no admite discusión y mucho menos contradicción. ¿Y la reflexión?, ¿Y el consenso?, ¿Y el valor para saberse y enfrentar?

El tiempo no perdona y tampoco sabe de títulos universitarios, o de amistades que te hacen asesinar familia con la satisfacción de puestos relevantes o cofres de tesoros que con el viento se irán, haciendo al final del camino el análisis del sacrificio de haber vivido en la mentira un minuto, so pena de quemarte en la hornaza infernal por siempre; ¡Ahí es donde entra el pensamiento, la reflexión de adivinar no solo el hecho presente sino ir más allá hasta encontrar la cauda de consecuencias que por otros caminos pudieran llegar a uno, y así poder tener soluciones inteligentes y experiencias enriquecedoras que te llenarán de sabiduría!

¿Un año más?, ¡No!, ¡es un año que ya no se tiene!, ¡No todos los juicios reclaman ser investigados!, pero, ¿el juicio sobre los procesos de construcción de uno mismo, no se hace marcadamente necesaria su investigación para permitir el avance hacia el crecimiento personal?; ¿Qué ha sucedido con el concepto “raíz”-“identidad”, cuando se ha enterrado la lengua de raíz y se ha dado al cuerpo una identidad tan llena de parches que pierden su razón de ser y lo convierten en “todos”, y en “nadie”. “¡Mil máscaras” que dan como resultado a un “chapulín colorado con su ridículo martillo chillador y su lenguaje tan atravesado como el secreto del camino del pecado! (que nadie sabe lo que es pero en donde todos se saludan por coincidencia en una primera vez que se repite constantemente).

Se está en el momento contable, en donde los balances son personales, con avances y tropiezos, pero con ansiedad de seguir adelante hasta el día de retornar a la tierra para ver crecer los rábanos desde adentro, con la satisfacción de haber marcado las huellas del paso en los tiempos precisos para ello. No promesas, si al trabajo con gratitud y altruismo, agradecer y agradecernos para hacer con satisfacción; sembrar amigos y mantenerlos en contacto contigo, el egoísmo y la desidia se pagan caro; Siempre hay que ser optimistas y perdonar, este es un estado que requiere de un diario entrenamiento, pues por lo regular a diario se libra una batalla contra todo y contra todos; el bienestar material no guarda relación con la felicidad, tu dignidad no tiene precio;   y lo más sublime es EL AMOR, entonces hay que hacer lo que se ama o amar con intensidad lo que se hace, pues esa es la base de la felicidad que contagiará al entorno. Entonces, eso es LA ESPERANZA DE LA RESURRECCIÓN.

2020 de todos.

 
 
Texto: Enviado por Gaspar Ariel Herrera Farfán, el 29 de diciembre de 2019