El corazón de Ah' Canul - 8
 
No. 8
Plano regulador urbano de la ciudad de Calkiní
Sugerencias para la nueva administración pública municipal
Felipe J. Castellanos Arcila
 
 

Un plano regulador urbano es un instrumento de planificación, que corresponde a las autoridades municipales elaborar para regular el desarrollo urbano del territorio comunal, atendiendo entre otros aspectos lo concerniente a las áreas verdes y de servicios públicos, la infraestructura, la viabilidad y el establecimiento de condiciones para la ocupación del suelo.

Calkiní, como casi todas las poblaciones contemporáneas, de varios siglos de existencia, se construyó de acuerdo con las exigencias de tiempos pasados, por lo que calles, plazas, uso de tierra, ya no responden a los requerimientos del modernismo actual de una población creciente que ha traído como natural consecuencia la expansión de la mancha urbana. La población fue creciendo en muchos casos de manera anárquica y arbitraria, razón por la cual se cuenta con innumerables calles y callejones angostos, de trazo sinuoso, no alineadas o sin desembocadura con otras calles, tendencia que afortunadamente parece haberse controlado en el trazo de algunos de los nuevos barrios y fraccionamientos.

Pasando por el centro de la ciudad sólo se cuenta con dos calles de trazo recto en toda su extensión, la calle 20, la principal y su calle paralela, la 22, paso casi obligados para quienes tienen que transitar de norte a sur de la ciudad, o viceversa; de oriente a poniente no existe calle alguna que guarde esas condiciones

La planta vehicular automotriz y los tricitaxis han crecido con el ritmo de la población, del Tolok, único vehiculo de motor de los años cincuenta del siglo pasado a la fecha hay una gran diferencia, en la actualidad la falta de estacionamientos suficientes en el centro de la ciudad y la fluidez de tránsito en ciertas áreas, como la del mercado municipal, representan problemáticas que son necesarias resolver.

Es necesario considerar los espacios para futuras avenidas que faciliten la comunicación entre sitios ubicados en dirección norte-sur y oriente-poniente, sin pasar por el centro de la ciudad, entre éstas, la prolongación de la Avenida Ah Canul , de la Glorieta de la Campechana hacia el poniente, para luego entroncarla con la carretera hacia la población de Nunkiní, la prolongación de la Avenida Berstein ( entrada a la ciudad por la maquiladora ) hacia el poniente, para entroncarla con el punto de unión de la anterior avenida sugerida, considerar asimismo la construcción de una avenida que nos una con la población de Tepakán y la prolongación de las calles paralelas a la vía del ferrocarril, de tal manera que se contara con un circuito periférico que evitaría el congestionamiento del centro, y facilitaría el tránsito en todos los sentidos.

Regular el uso del suelo, empieza ya por ser una necesidad, reubicar talleres que en la actualidad ocupan espacios de la vía pública, o que no reúnen las condiciones para laborar en zonas habitacionales; reubicar el basurero municipal a un lugar más adecuado, el actual se encuentra ya dentro de la mancha urbana, entre otras problemáticas y lo planteado anteriormente, justifican la propuesta de elaborar o actualizar el Plano Regulador Urbano de la Ciudad de Calkiní y como resultado del mismo, emprender acciones de inmediato que no sólo den soluciones a las problemáticas existentes, sino que además contemplen el desarrollo armónico del futuro, que facilite la vida a quienes nos sucederán, nuestros nietos nos lo agradecerán o, si por lo contrario, no hacemos nada al respecto, nos lo criticarán por no haber contado con un poco de visión de futuro.

Elaborar el Plano con apoyo de expertos y la opinión de la ciudadanía, sería lo saludable y esto no quiere decir que todo lo contemplado en el mismo tenga que ser realizado, como obra tangible, en un solo trienio de administración municipal, pero sí será necesario sentar las bases requeridas, tanto legales como administrativas, que hagan viable su construcción en un futuro mediato.