El Corazón de Ah' Canul - 73
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Consecuencias del COVID 19
Un nuevo modo de ver la vida. Positivas acciones en el mundo.
Carlos A. Fernández Canul
Portada - 73
 

Grandes lecciones nos dejó la Pandemia del Covid19; nuevas formas de ver la vida, ahora con otra mentalidad; problemas que aún no logramos superar, pero con muchas ganas de seguir viviendo.

Aprendimos muchas cosas, a vivir encerrados en compañía de nuestros hijos, nietos, etc. Muchos sufrieron al estar lejos de sus seres queridos, sin poderlos abrazar, sin poder viajar y disfrutar de los que nos gustaba; hasta el ambiente se tornó gris, se respiraba dolor y tristeza, temor ante un virus desconocido y asesino.

Entre tanto dolor y sufrimiento que ha causado esta crisis sanitaria, guardamos bellos recuerdos de amigos, familiares, que se han ido tan de repente y que todavía no se nos pasa; las repentinas defunciones que apenas asimilamos y tratamos de vivir con nuevas modalidades…

Leyendo por ahí, en grandes ciudades, las gentes demostraron su bonhomía con un intento de mitigar la angustiosa situación que se vivía; se dedicaban a elaborar cubrebocas, guantes, etc., que donaban a los hospitales; otras elaboraban pasteles, pizzas que repartían en nosocomios. Hubo gentes que repartían despensas en Casas de ancianos, así como a indigentes.

En París, por las tardes/noches, artistas desde la ventana de sus departamentos tocaban instrumentos musicales, deleitando con melodías a los vecinos, quienes abrían sus ventanas para escuchar piezas de grandes autores; otros enviaban -a través de bocinas- felicitaciones por onomásticos… Otros, aplaudían a los trabajadores de la salud; jóvenes que se disfrazaban y recorrían las calles para entretener a los niños. El mundo demostró, a través de estos actos, a hacer la vida más llevadera a sus semejantes, infundir amor y aprecio para todos los que estaban en confinamiento.

En nuestro medio, varias maquiladoras fabricaron y donaron cubrebocas y guantes a hospitales de la región.

Un justo reconocimiento a todos los trabajadores de la salud que enfrentaron y vivieron en carne propia esta pandemia.

Todavía no se ha ido el virus, está latente, controlado por las vacunas (donadas por el gobierno federal), mismas que se han aplicado a los adultos mayores y personal de la educación. No bajemos la guardia, hay que seguir acatando las modalidades que señalan las autoridades.

Hay que ser optimistas de que las cosas cambiarán; cuando las nubes se disipen, el sol volverá a brillar de nuevo…