La vida cambió sin que se supiera que pasaba; el aire se hizo denso y pesado, el día se hizo cárcel en la isla de la desesperación; la noche fue la tortura más grande y tormentosa que todo aquello utilizado en tiempos de la inquisición. Caminar se llenó de miedos y correr se plagó de obstáculos. Qué sucedió, aún nadie sabe, pues de repente mucha gente siguió el sendero que conduce al creador mientras que otros, no sé si afortunados o no, se fueron quedando, tan perplejos y anonadados por lo desconocido, pero también por lo sobradamente conocido y confirmado.
Maldad del hombre o prueba divina; señal inequívoca de la ruptura de lo humano con lo superior, alguna vez aceptado con una fe inquebrantable y ahora escondido tan profundamente en algún lugar de la mente, con las llaves perdidas a propósito y la negación las mil veces antes de escuchar el canto de la conciencia aniquilada y pervertida; ¡humanidad produciendo mercaderes escudados en mercenarios bíblicos que propagan tiempos de bonanza en medio de tumbas y de cruces que lloran en silencio por los humanos encerrados en las mazmorras de su propia existencia!
“Solo quien ha llorado por una ausencia definitiva ha aprendido a desnudar las verdades disfrazadas ante la risa de satisfacción de sus pensamientos”; rebelde grito que lacera el alma ante la venta clandestina de los iguales por la sangre y la historia convertidos en verdugos de su propia piel; ¡poros que lloran ante la insensibilidad de la inteligencia manipulada que cercena la yugular de su sacrificada sabiduría para convertirse en sombra, en polvo, en nada!
¡Qué sucede!; porqué los soldados sin luchar caen y los generales se agachan ante sus propias estrategias poniendo la sien para esperar tan solo el tiro de gracia que los haga sentirse inútiles ante un enemigo que está en cualquier lado, pero, ¡que nadie sabe a ciencia cierta donde está! ¿Es acaso el hombre el propio enemigo del hombre o el miedo convertido en monstruo que siendo tan pequeño lo han transformado en el ser de las mil cabezas al que no se le puede vencer más que con el antídoto creado por quienes lo generan y envían con fuerza a quien le teme?
Panteones olvidados ante promesas encantadas de las ollas repletas de monedas de oro al final del arcoíris; rostros desconocidos que sustituyen a imágenes iluminadas con veladoras y ceras trepidantes que el incansable tiempo irá desvaneciendo, canjeando por aplausos las lágrimas de hiel, que los momentos convertirán en miel de abejas acarreadas y engañadoras que desaparecerán al término de su misión rastreril.
Hay que entender y aceptar, que solo perdiéndose en uno mismo se podrán encontrar los caminos hacia ese yo interno y hacia su propia existencia, para enfrentar tan solo así, a los enemigos aceptados, y con ello decidir si se es tan solo parte del circo, o al fin se tiene la libertad de ser el dueño y responsable del espectáculo en que se ha de llevar por siempre la existencia
La respuesta de lo que pasa, algún día se transparentará para todos y lo que a diario sucede, de igual manera, algún día hará el milagro de abrir las puertas del entendimiento para dar paso a la grandeza de la resurrección, mientras tanto, que esto siga siendo tan solo “UN CUENTO CORTO DE UNA IMAGINACIÓN DE ESPERANZAS.”
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