El Corazón de Ah' Canul - 71
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Algunos comentarios previos a la próxima contienda electoral de 2021
Víctor M. Suárez Arcila
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Con la fundación del  Partido Revolucionario Institucional (PRI) en 1946, y el arribo de   gobiernos  civiles, centralistas con predominio nacional y favorables condiciones de desarrollo hasta los años setenta, destacando la escisión en su interior en las elecciones nacionales de 1988, que dieron origen a la formación del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el giro a partir de entonces de las políticas económicas nacionalistas de los gobiernos anteriores a esa  fecha, a la adopción del  modelo económico neoliberal en el gobierno de Carlos Salinas (1988-1994), incluyendo los doce años de gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN)  y de nuevo el PRI en el sexenio 2012-2018, período de treinta años en que materialmente entregaron los bienes de la nación a un pequeño grupo de allegados convirtiéndolos en los más ricos de México, a costa de mantener en  pobreza a más del 45 % de la población; todo esto, fue acumulado injusticias sociales y económicas hasta  el grado de que la población más informada y consciente de sus derechos ciudadanos, dio su voto en las elecciones en julio de 2018 al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), que propuso un programa político social y económico diferente, orientado a mejorar las condiciones de vida y bienestar de la mayoría de la población, denominado Cuarta Transformación (4T), que gobernará hasta el año 2024.

Cuando el actual Presidente de la República Andrés Manuel López Obrador, y líder de la 4T, señala en sus conferencias matutinas que el régimen neoliberal que concluyó en 2018, guarda similitud con el de Porfirio Díaz, se generan reacciones encontradas entre sus adversarios y los que están de acuerdo con esta aseveración. Una breve revisión de la historia nacional, tomando como punto de partida las condiciones políticas y sociales que originaron la caída del régimen de Díaz en 1911, y desencadenaron la Revolución Mexicana con efectos tan costosos en vidas, bienes, infraestructura y acontecimientos violentos que materialmente dejaron al país en ruinas, y de cuya situación tuvieron que pasar 20 años hasta 1940, para alcanzar los niveles económicos sociales y demográficos que existían previos a ese movimiento bélico, y extrapolamos un siglo después en el año 2018, las condiciones sociales, laborales, de marginación y desigualdad que sometió la oligarquía política y financiera a la mayoría de la población, que la orilló a votar por cambiar de un régimen que materialmente la condenó a sobrevivir en situaciones de pobreza, y rezago, a una oferta política con una amplia agenda social, que incluía mejores condiciones salariales y sociales para la clase trabajadora y la restauración del estado de bienestar para ese 70% de la población olvidada por los gobiernos neoliberales; todo ello, sin estallidos de violencia como en 1911, salvo la reacción  de la oligarquía financiera y empresarial que ha visto perder sus privilegios y busca recuperarlos, tomando como aliados a los principales medios de información del país, con una propuesta que busca involucrar a partidos políticos opositores al  gobierno y pretende recuperarlos en los comicios de 2021, y así  arrebatarle la mayoría al partido en el gobierno en la Cámara de Diputados, lo cual es legal y sin violencia. Si esto se compara con los acontecimientos bélicos de 1911, en vez de esa violencia, la actual confrontación se da principalmente en los medios; en esto el país sale ganando.

Una muestra del poco interés de los gobiernos que dejaron el poder en 2018,  está en el informe de pobreza del CONEVAL  2008- 2018,  que señala que la pobreza  nacional se redujo 2.4 puntos porcentuales, al pasar de 44.4% a 41.9 %, sin embargo el número de personas en pobreza aumentó de 49.5millones a 52.4 millones, y en  pobreza por ingresos se dio un panorama similar, de 49.0% a 48.8%,  54.7 millones a 61.1,millones, (6.4 millones de personas ingresaron a las filas de la pobreza en esa década); si tomamos en cuenta que el 67% de las familias mexicanas subsisten del  ingreso de su empleo, esto explica en parte las condiciones de pobreza de la mitad de la población y su malestar contra el régimen que concluyó en 2018.

En Campeche, en el período 2008-2018, la pobreza por ingresos pasó de 50.5% a 50.8%, en cifras absolutas de 410 mil en 2008, a 484,000 en 2018, un total de 74,000 nuevos pobres, y en pobreza multifuncional de 45.9% a 46.2%. Esto se traduce en cerca de 67,400 personas más en esta situación, en un plazo de diez años.

Otro indicador de la carencia en el ingreso familiar, es, cómo disminuyó el poder adquisitivo del salario mínimo; según un estudio del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, en 1978 un salario mínimo podía adquirir 1.6 canastas básicas, en 2014, solo el 35% de ella. Todo esto más otras medidas de injusticia social, orillaron a la población a exigir un cambio de régimen en las urnas en 2018.

Ejemplo de las condiciones de carencia de la población ocupada en nuestro Municipio, lo encontramos en las cifras del Índice de Marginación del CONAPO (Consejo Nacional de Población) de 1990, 2000, y 2010, en el indicador % de población ocupada con ingreso hasta dos salarios mínimos, (ingreso insuficiente según lo señala el artículo 123 Constitucional; el cual debería bastar para atender las necesidades básicas de una familia), en 1990 el 73.1 %, en 2000 el 74.7%, y en 2010 65.6 %; vale la pena destacar que en veinte años, mientras la Entidad mejoró en este indicador 22.6%, la población trabajadora del municipio, sólo logró un avance de 7.5%.(Índices de Marginación 1990, 2000, 2010. CONAPO; calkiní.net). Estas cifras son similares a la población municipal en pobreza de 60% en el informe del CONEVAL  2010.

 

La enseñanza de lo que aquí se ha expuesto, es que la oferta de los Partidos en la futura contienda electoral de junio de 2021 en el Municipio de Calkiní, deben dar prioridad a una agenda política y social que incluya:
a).- Que existan elecciones democráticas, donde los ciudadanos elijan libremente al   candidato que esté comprometido con los calkinienses,  que atienda las demandas de la población.
b).- Que forme una administración municipal que gobierne con el pueblo, no a espaldas de él, que se rodee de colaboradores  con experiencia, que conozcan su área de responsabilidad y se comprometan con los propósitos del Programa de Desarrollo Municipal. Un Programa de Desarrollo, construido con el respaldo de los ciudadanos, que guie la actuación de la autoridad y no como  instrumento burocrático para después guardarlo, como desafortunadamente ha sido el caso hasta ahora.
c).- Una autoridad, que escuche a la ciudadanía, y aplique eficaz y eficientemente los presupuestos asignados a dar solución a las demandas más sentidas de la comunidad.
d).- Que entienda que la sociedad calkiniense está más informada, es más exigente de sus derechos y ya no es saludable ni conveniente para el Municipio de Calkiní, que se siga gobernando como hasta el presente.
e).-  Atacar en firme la marginación y la pobreza que es muy elevada (de los 60,000 habitantes del municipio, el 60% registran dos o tres carencias sociales y pobreza por ingresos y sólo el 15 % del total, no presenta carencias. (CONEVAL 2015).
f).- La mayor incidencia de marginación y pobreza, se registra en las localidades rurales de menos de 2,500 habitantes. Alrededor de 15,000 personas, esto es, unas 3,400 familias.