El corazón de Ah' Canul - 7
 
No. 7
Medicina Antienvejecimiento
Fernando Baeza Berzunza
 

La vejez ha sido hasta ahora sinónimo de enfermedad e invalidez; la diabetes, obesidad, artritis, hipertensión, cardiopatías, Alzheimer y cáncer, son algunas de las plagas del adulto mayor.

La longevidad de las especies fue estudiada por Buffon, quien registró períodos seis veces mayor al de crecimiento, es decir, un perro que tarda dos años en crecer, vive aproximadamente doce años. El hombre tarda más de 20 años en desarrollarse, por lo tanto debería vivir hasta los 140 años, sin embargo el promedio de vida actual es poco más de la mitad.

Entre las causas de la poca longevidad de nuestra especie están las genéticas (30%) y las ambientales (70%).

Las teorías sobre las causas del envejecimiento se encuentran relacionadas entre sí. El desequilibrio entre la acción y la capacidad del organismo de neutralizar los radicales libres, compuestos inestables que producen daño celular, específicamente a su material genético, traen como consecuencia replicación anómala que se traduce en enfermedades crónico degenerativas y en cáncer.

Los telómeros se localizan en las porciones terminales de los cromosomas y es donde reside la capacidad de replicación celular, la cual es afectada no sólo por los radicales libres sino también por factores externos (tóxicos, radiación) produciéndose células envejecidas con defectos cromosómicos que son destruidas por apoptosis, un mecanismo de autodestrucción que tiene como objetivo disminuir el riesgo de cáncer y la aparición de enfermedades crónico-degenerativas.

La medicina antienvejecimiento se inició en los Estados Unidos hace apenas 10 años, es multidisciplinaria y tiene como objetivo evitar los procesos y enfermedades asociados a la vejez. El programa puede iniciarse después de los 35 años, mediante un diagnóstico individualizado, detectando los factores que influyen en la longevidad y calidad de vida, en especial, en aquellos pacientes cuya edad biológica es mayor a la cronológica. Es diferente para cada persona y también difiere en cada órgano y sistema. Este diagnóstico se basa en una historia clínica especializada, evaluaciones físicas y estudios de laboratorio y gabinetes sofisticados.

Las medidas preventivas y terapéuticas incluyen un cambio en el estilo de vida, utilizando medidas dietéticas, haciendo énfasis en alimentos con alto contenido de antioxidantes, suplementos vitamínicos, minerales, oligoelementos, proteínas ricas en aminoácidos esenciales y alimentos que contengan grasa poliinsaturadas, ricas en omega 3 y 6. Los programas de actividad física son personalizados, basados en la capacidad actual del paciente y en sus preferencias deportivas, incluyendo actividades aeróbicas, anaeróbicas y de elasticidad como parte importante del programa.

Las medidas terapéuticas se basan en los resultados de los estudios practicados, la disminución de la producción hormonal se maneja con los secretagogos, precursores de la hormona del crecimiento (HG) y la melatonina, producida por la glándula pineal, mejora la calidad del sueño, la respuesta inmunológica y la regeneración tisular, incrementando la producción de HG y de DHE.

La dehidroepiandrosterona (DHE) producida normalmente por las glándulas suprarrenales es precursora de la testosterona y los estrógenos, sin embargo su uso es aún controversial.

La terapia celular, iniciada en Suiza usando la inoculación de células obtenidas de diferentes órganos de fetos de ovejas, colonizan y revitalizan dichos órganos deteriorados en el paciente.

La ozonoterapia en cámara hipérbica, es utilizada en atletas de élite para incrementar su rendimiento, tiene su aplicación en los procesos de revitalización celular.

Este siglo será testigo de un salto evolutivo en nuestra civilización, de ser "tipo 0" con uso de combustibles fósiles y tecnologías rudimentarias a "tipo 1" con capacidad de utilizar todos los recursos del planeta sin producir contaminantes. La ingeniería genética podrá controlar la aparición de los padecimientos detectados en el genoma humano y las alteraciones del telómero podrán ser evitadas.

Podemos concluir que un estilo de vida sano, con una ingesta de nutrientes de alta calidad y bajo en calorías, eliminación de tóxicos (químicos, tabaco, etc.), actividad física moderada y medidas que permitan a los procesos regenerativos naturales del organismo como el yoga y la meditación pueden dar al adulto mayor de nuestro tiempo una mayor longevidad y obtener una mejor calidad de vida.