Ante
la proximidad del bicentenario del inicio de la gesta
heroica por la Independencia Nacional, evocamos un hecho
que tuvo relación con la emancipación
de las colonias americanas sometidas al dominio español,
porque de dicho acontecimiento podemos derivar una valiosa
enseñanza.
Nos
referimos a la batalla de Trafalgar, en la cual, en
1805, se enfrentó la flota franco-española
contra la inglesia. Al hacer un comparativo entre ambas
fuerzas, la franco-española superaba en todo
a su oponente: mayor número de barcos, de hombres
y de cañones; pero, sin embargo, el triunfo fue
para los ingleses. La diferencia la determinó
no sólo la estrategia empleada por Horace Nelson,
sino que tuvo mucho que ver el desempeño de los
artilleros ingleses, pues mientras los franco españoles
necesitaban cinco minutos para recargar sus cañones
para ser nuevamente disparados, los ingleses lo hacían
en minuto y medio, esto es, triplicaron su bombardeo
con respecto a sus oponentes y con esto superaron al
enemigo. Esta derrota significó para España
el fin de sus sueños de recuperar la hegemonía
que un día tuvo.
De
este hecho se ratifica la enseñanza del gran
valor que el elemento humano tiene para enfrentar los
grandes retos y resolverlos a su favor, y lo señalamos
porque tiene aplicabilidad en la situación por
la que atraviesa nuestro país, en el problema
de la epidemia de influenza, que lo ha puesto en jaque
en las últimas semanas.
El
gobierno, los científicos y los investigadores
habrán aprendido de esta experiencia y tendrán
que hacer de su parte; pero somos los que conformamos
el pueblo los que tenemos un papel importante, el hacernos
responsables de conocer y aplicar las medidas preventivas.
Somos como los artilleros ingleses, que tenemos que
aplicarnos a fondo para velar por nuestra salud y la
de nuestra familia. No es la primera vez que el ser
humano se ve atacado por virus que saltan de una especie
a otra. Sabemos de otros países que han sido
presa de agentes de mayor malignidad que les han causado
muchos sufrimientos. Hoy los mexicanos enfrentamos un
reto que con nuestra responsabilidad personal podremos
contribuir a su control.
El
día cinco de junio se celebró el Día
Mundial del Medio Ambiente. Recordemos que todo lo que
hagamos en contra de la Tierra, a la larga nos dolerá;
pero como el camino es de dos vías, también
todo lo que hagamos en su beneficio, nos dará
frutos positivos. |