El corazón de Ah' Canul - 7
 
No. 7
E d i t o r i a l
 

Ante la proximidad del bicentenario del inicio de la gesta heroica por la Independencia Nacional, evocamos un hecho que tuvo relación con la emancipación de las colonias americanas sometidas al dominio español, porque de dicho acontecimiento podemos derivar una valiosa enseñanza.

Nos referimos a la batalla de Trafalgar, en la cual, en 1805, se enfrentó la flota franco-española contra la inglesia. Al hacer un comparativo entre ambas fuerzas, la franco-española superaba en todo a su oponente: mayor número de barcos, de hombres y de cañones; pero, sin embargo, el triunfo fue para los ingleses. La diferencia la determinó no sólo la estrategia empleada por Horace Nelson, sino que tuvo mucho que ver el desempeño de los artilleros ingleses, pues mientras los franco españoles necesitaban cinco minutos para recargar sus cañones para ser nuevamente disparados, los ingleses lo hacían en minuto y medio, esto es, triplicaron su bombardeo con respecto a sus oponentes y con esto superaron al enemigo. Esta derrota significó para España el fin de sus sueños de recuperar la hegemonía que un día tuvo.

De este hecho se ratifica la enseñanza del gran valor que el elemento humano tiene para enfrentar los grandes retos y resolverlos a su favor, y lo señalamos porque tiene aplicabilidad en la situación por la que atraviesa nuestro país, en el problema de la epidemia de influenza, que lo ha puesto en jaque en las últimas semanas.

El gobierno, los científicos y los investigadores habrán aprendido de esta experiencia y tendrán que hacer de su parte; pero somos los que conformamos el pueblo los que tenemos un papel importante, el hacernos responsables de conocer y aplicar las medidas preventivas. Somos como los artilleros ingleses, que tenemos que aplicarnos a fondo para velar por nuestra salud y la de nuestra familia. No es la primera vez que el ser humano se ve atacado por virus que saltan de una especie a otra. Sabemos de otros países que han sido presa de agentes de mayor malignidad que les han causado muchos sufrimientos. Hoy los mexicanos enfrentamos un reto que con nuestra responsabilidad personal podremos contribuir a su control.

El día cinco de junio se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente. Recordemos que todo lo que hagamos en contra de la Tierra, a la larga nos dolerá; pero como el camino es de dos vías, también todo lo que hagamos en su beneficio, nos dará frutos positivos.