Con
la eterna sonrisa de tu cara
farfullas palabras del periódico
y en tu comedia que no es nada rara
ya que es el momento de ser perico.
Tú
te cimbras cual bailarín moderno
en el instante de mirar a Jade
y la abrazas enjundioso y tierno
como juguete alguno que te agrade.
Son
tus dedos tentáculos de pulpo
que no dejan en paz perilla alguna
y si algo descompones y te culpo
mi barca naufraga como ninguna.
A
cada momento besitos quiero
porque sabes con sabrosura darlo,
alimento que si no encuentro muero
de tu límpido corazón sacarlo.
No
te canses mi terco rapazuelo
en desandar mil veces un camino
provocando pesadumbre en tu abuelo
por cada paso dado y sin destino.