El Corazón de Ah' Canul - 67
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Coronavirus, presente en el mundo
Andrés Jesús González Kantún
Portada - 67
 
Imagen: Cortesía de Andrés Jesús González Kantún.
 

"...De pronto se oye la excitada voz de Leeuwenhoeck, dirigida a su hija María:

—¡Ven aquí! ¡Date prisa! En el agua de lluvia hay unos bichitos… ¡Nadan! ¡Dan vueltas! ¡Son mil veces más pequeños que cualquiera de los bichos que podemos ver a simple vista! ¡Mira lo que he descubierto!

Había llegado el gran día para Leeuwenhoeck. Este conserje había sorprendido un mundo fantástico de seres subvisibles, criaturas que habían vivido, se habían multiplicado, habían batallado, habían muerto ocultas por completo a todos los hombres desde el principio de los tiempos: seres de una casta que destruye y aniquila razas enteras de hombres diez millones de veces más grandes que ellos mismos; seres más terribles que los dragones que vomitan fuego o los monstruos con cabeza de hidra; asesinos silenciosos que mataba los niños en sus cunas tibias y a los reyes en sus seguros palacios.

Bacterias que se paran, quedan inmóviles como en equilibrio sobre una punta, luego se revuelven rápidamente, igual que un trompo, describiendo una circunferencia no mayor que un granito de arena…"

Era Antonio Van Leeuwenhoeck, el primer cazador de microbios.

Los bacilos, seres subvisibles y asesinos mortíferos, han existido desde tiempos inmemoriales, y se declararon cuando el hombre se hizo sedentario con la agricultura y la domesticación de los animales. La viruela, la gripe, la tuberculosis, la malaria, la peste, el sarampión, el cólera, la influenza y el coronavirus, evolucionaron de los animales y curiosamente adaptados exclusivamente en los seres humanos.

Este último germen se ha extendido a nivel global, convirtiéndose en una pandemia.

Ha llegado a México y en el estado de Campeche, aunque afortunadamente con leves consecuencias hasta el momento de este escrito.

Calkiní en suspenso. Se han declarado estrategias para combatir el mal, entre ellas una sana distancia, evitar aglomeraciones, y un confinamiento estricto, aunque no cumplida con cabalidad porque la vida económica debe seguir para evitar un caos total de sobrevivencia.

La educación y las fiestas tradicionales, suspendidas en tanto el evento no desaparezca. Carajos, un ser microscópico y pensante que estará vigente en otras figuras mientras la humanidad no deje de crecer extraordinariamente… China… China… la Influenza y el Coronavirus

Lo que es la vida, trastrabillando en continua evolución y la selección natural para los elegidos.

25 de marzo de 2020.