El Corazón de Ah' Canul - 66
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Breve crónica de Calkiní
Fred Berzunza Chacón
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Es Calkiní la tierra amada de muchos, ya sean nacidos aquí o aposentados en estos lugares por cuestiones de trabajo.

Yo no sé si la citada expresión de Calkiní, la Atenas del Camino Real, es porque el extinto profesor y distinguido maestro don Julio Macossay Negrín, en su himno a la Escuela Técnica Industrial No. 86 nos dice en una de sus estrofas, la 2ª para ser precisos, expresa: “de esta tierra queremos hacer / una Atenas de gran corazón;” o porque algún día corrió el rumor de que el Coronel don José Ortiz Ávila, cuando su campaña política para Gobernador del Estado, algún día dijo que Calkiní era la Atenas del Camino Real, por sus agrupaciones culturales como las Sociedades Aurora, la Reyde y la Paz y Unión y porque desde el siglo pasado sus habitantes fueron grandes amantes de la cultura y se esforzaban en difundirla por medio del teatro.

Lo cierto es que a través del tiempo esta noble tarea se ha esforzado por mejorar y elevar su nivel político, religioso, social, económico y cultural, y prueba de ellos son las instituciones educativas en las cuales niños, jóvenes y adultos asisten para capacitarse todos los días del año.

Calkiní, la tierra fundada por los nueve hermanos Canul, “los protectores o guardianes” como quiere decir el citado apellido, fue el inmenso Cacicazgo que nació a la vida en el año de 1,441, al desmembrarse la Liga de Mayapán, y con una extensión aproximada de 145 Kms., desde Punta Kopté en la costa norte, hasta el Río Homtún, a poca distancia de lo que es hoy la ciudad de Campeche, fue una de las unidades políticas mejor organizadas y densamente pobladas de la Península de Yucatán, hasta 100 años después, cuando en el año de 1,541 llegan los españoles con los Montejo, el Mozo y el Sobrino.

CALKINÍ.

ORIGEN.- Aproximadamente en 1,185, el cacique Cocom de Mayapán, Hunac Ceel Cauich, contrató guerreros mercenarios mexicanos establecidos en Tabasco, con el fin de combatir el poderoso señor de Chichén Itzá, Chac Xib Chac, a quien finalmente derrotaron y quedando al fin la familia Cocom reinando en Mayapán.-

Pero en 1,441 los Xiu de Uxmal, al mando de Ah Xupán Xiu, se rebelan y derrotan a los Cocom y expulsan a aquellos guerreros mercenarios a lo que ahora es el norte del Estado de Campeche.-

Aquellos guerreros mexicanos mercenarios eran nada menos que los Canul, quienes crearon la famosa Provincia de Ah Canul, que se considera tenía 145 Kms. de extensión, desde Punta Kopté en el Norte (el actual Celestún) hasta el río Homtún, cerca de la ciudad de Campeche, lo que es ahora el poblado de Hampolol.-

ETIMOLOGÍA.- La palabra Canul es auténticamente maya y seguramente les fue aplicada a dichos guerreros por los Cocom, ya que su significado es: el que guarda, cuida, protege o escolta.- Este significado iba muy bien con el papel que desempeñaron.- La palabra Canul viene de CAN, CANAN: cuidar, guardar, proteger, escoltar, y UL que es un sufijo de verbo activo que significa: a quien atañe hacer, o sea, quien cuida o protege.-

EL CACICAZGO.- Fueron nueve los hermanos Canul, no hermanos de sangre, sino pertenecientes todos ellos a un grupo nahua como se cita con anterioridad.

Las poblaciones que fundaron fueron las siguientes:

 
Ah Tzab Canul, Batab y fundador de Calkiní
Ah Kin Canul, fundador de Dzitbalché
Ah Pal Canul, fundador de Nunkiní
Ah Sulim Canul, fundador de Tepakam
Ah Dzun Canul, fundador de Maxcanú
Nahau Canul Xoopan, fundador de Pakanté
Ah Dzan Canul, fundador de Mopilá
Nabich Canul, fundador de Sihó

Ah Chacá Canul, fundador de Kucab

 

ACTIVIDADES.- Cultivaron la tierra, obteniendo de ella productos como camotes, jícama, frijol, calabaza, etc.- Cazaban en los montes pavos, venados, conejos.- Practicaron mucho el comercio de la sal, actividad económica muy importante y en 1,605 se reportó que de las salinas se habían comerciado 31,000 fanegas de sal.

FISONOMÍA.- Los mayas eran, y lo son hasta hoy, de baja estatura, de cabeza ancha (braquicéfalos), de índice cefálico entre 85 y aún hasta de 93 (se obtiene dividiendo el largo de la cabeza entre el ancho) y están considerados como el grupo étnico de cabeza más ancha del mundo.- De pómulos salientes, brazos cortos, hombros anchos, pies y manos pequeñas, cabello liso y negro, ojos de color oscuro y nariz encorvada y aquilina.-

La mancha de color azul violeta en la base de la columna vertebral (UAH en maya) o mancha mongólica en español, es un signo común entre los pueblos de raza amarilla y los pueblos nativos de América.

Las tierras vírgenes y feraces y el cielo luminoso y azul acunaron los sueños de grandeza de Ah Canul del sur con sus poblaciones de Maxcanú, Tuchicán, Halachó, Kulcab, Sihó, Chulilá, Bécal y Nohcacab, Tepakán y Mopilá, Nunkiní y Kilakán, Calkiní y Kalahcum, Pocboc y Dzitbalché, Sahcabchén, Bacabchén y Cumpich, Hecelchakán y Pokmuch, Tekom, Tenabo, Tinum, Xkuncheil y Sacnicteelchén así como los pueblos de Ah Canul del Norte: Hunucmá, Ucú, Yabacú y Sihunchén, Tetis, Kinchil, Tzemé, Samahil y Oxcum, Bolonpoxché y Chocholá.-

El 20 de diciembre de 1,540, según las crónicas de Blas González, soldado cronista de don Francisco de Montejo El Mozo, se libra un fiero combate entre indígenas mayas y españoles y más que por la superioridad numérica, por la estrategia militar ideada, se imponen los segundos y llega a su fin el Cacicazgo de Ah Canul.

El 3 de enero de 1,541 señala la historia como la fecha en que los mayas entregan la plaza a la sombra de una frondosa ceiba y ahí se nombra a don Gaspar Pacheco, primer encomendero de Calkiní.

Una nueva cultura, una nueva religión, una nueva lengua, habrían de unificar e identificar a estos pueblos de los cuales hoy formamos parte, y de los cuales debemos de estar muy orgullosos.

Nuestra parroquia de San Luis Obispo, comenzada a construir en el año de 1,548, fue el detonante para que religiosos como Manuel López, Juan José Garrido, Juan Estévez, Romualdo Granados, Juan Esteban Argáez, Juan Coyí, Fabián Cervera, Antonio Avila, José Dolores Crespo, Vicente Gómez, José Antonio Glory, Lucas Canto, Juan Fco. Araúz, Juan Manuel Pasos Gala, Cayetano Martín Rosado, etc. y etc., y solamente por citar a unos cuantos, siguieron ejemplo de frailes de la talla de Luis de Villalpando, Melchor de Benavente, Nicolás de Albalate, Angel Maldonado, Lorenzo de Bienvenida, Juan de Herrera y Martín Vera, para evangelizar, civilizar y colonizar a los gentiles de las tierras que habían sido conquistadas por España.