El Corazón de Ah' Canul - 60
Inicio
Conoce tu municipio
Algunos acontecimientos históricos de Calkiní durante la Conquista y los primeros años de la Colonia
Víctor M. Suárez Arcila
Portada - 60
 

Desde la Conquista, la región que hoy ocupa Yucatán fue considerada como una de las más pobres del nuevo mundo. No existen metales preciosos (oro y plata), ni una naturaleza exuberante, se dice que cuando Hernán Cortés se enteró de la pobreza de esta zona declinó conquistarla. En cambio, Francisco de Montejo (El Adelantado) lo hizo motivado por la promesa de apropiarse de tierras y esclavos. En tales condiciones, durante la Colonia la agricultura se constituyó como la principal actividad productiva, y el tributo en sus diversas modalidades, como la fuente más importante de transferencia de recursos hacia los dominadores españoles.1

Hacía un siglo que los hermanos Canul se habían asentado en el territorio de lo que hoy es Calkiní, cuando fueron sometidos después de tenaz resistencia por los conquistadores españoles comandados por Francisco de Montejo (El Mozo) y un sobrino del mismo nombre en el año de 1541.

Previamente en 1540, Montejo el Mozo se estableció en Campeche y convocó a los caciques de una vasta región para que se presentaran y ofrecieran obediencia; muchos de los gobernantes nativos se apresuraron a obedecer. Los cacicazgos de Campeche y Maní, y Ah Canul dieron su obediencia, pero la mayoría, entre ellos el señor de Calkiní, lugar principal de Ah Canul, fue de los que se rehusaron y no sólo a acudir a la cita de Campeche, sino aun a consentir en la ocupación de sus pueblos por los españoles.

En respuesta, los conquistadores se dirigieron a Calkiní y la batalla que sostuvieron los guerreros de Ah Canul con Francisco de Montejo “El Sobrino” se dio el 20 de diciembre de 1540, después de gran resistencia, retrocedieron dejando el paso libre al centro del pueblo. El 3 de enero de 1541, Francisco de Montejo y León toma posición del territorio de los Ah Canul.2

El pueblo maya fue sojuzgado, pero nunca sometido; claro ejemplo de esto, fueron las constantes rebeliones que fueron reprimidas a sangre y fuego por los conquistadores. Con respecto a los Ah Canul, se puede decir que hicieron la defensa de su pueblo hasta el máximo de sus posibilidades y que no claudicaron en los primeros meses de lucha.2 

“La conquista del cacicazgo de Ah Canul fue el final de una gran epopeya de los hombres y mujeres venidos de Mayapán. Para ellos todo cambió, los españoles conquistadores los esclavizaron, sumiéndolos en la marginación y la pobreza, violaron a las mujeres y a consecuencia de ello, surgió el mestizaje en estas tierras. Pronto llegaron frailes franciscanos que, en apoyo a los conquistadores, venían a evangelizar a los indios idólatras.3

Una vez sometidos los pueblos mayas, los conquistadores procedían a repartir a los pueblos en Encomiendas, en el caso de Calkiní, se le dio a Gaspar Pacheco, siniestro personaje que se caracterizó por su crueldad hacia los nativos. Este encomendero se ajustaba al perfil del conquistador español, que según señala Bernal Díaz del Castillo: “Venimos aquí a servir a Dios, al Rey, y también a hacernos ricos” (mencionado por Carlos Tello en: Sobre la Desigualdad en México, UNAM; 2012).

La encomienda en Nueva España fue principalmente introducida por Hernán Cortés, después de la conquista de Tenochtitlan, como forma de “repartir” los indios a distintos conquistadores y colonos. La encomienda de indios procedía de una vieja institución medieval implantada por las órdenes militares en tiempos de la Reconquista. En América, esta institución debió adaptarse a una situación muy diferente y planteó problemas que no tuvo antes en España.4   

Era una institución que establecía que un castellano, conocido como encomendero, tenía a su disposición un pueblo de indios con sus caciques, para que le pagasen tributos y le sirvieran. La figura del cacique o personaje principal de los poblados era muy importante porque solía ser el intermediario entre el encomendero y los indios, especialmente en la cuestión de los tributos. La encomienda fue un instrumento muy eficaz para consolidar el dominio del territorio, porque encuadraba y organizaba a la población indígena como mano de obra forzada. (www.nuevatribuna.es).

En Yucatán se combinaron dos factores en el proceso de colonización, la abundancia de indígenas y la falta de recursos naturales (minerales, agrícolas, metales preciosos, productos de exportación), ello explica que la encomienda se convirtiera en la institución clave y llegara a tener un extraordinario desarrollo hasta su desaparición en 1785. (Manuela Cristina García Bernal, La Encomienda: voluntad legal y realidad yucateca. Universidad de Sevilla).

En 1561, cuando inició la construcción del Convento de Calkiní, ya se contaba con todos los recursos necesarios para tal fin: materiales de construcción, como cal, piedras, madera, agua, el conocimiento técnico arquitectónico para emprender una edificación de esa magnitud y quizá lo más importante, la mano de obra forzada de los indígenas mayas, que habían sido concentrados en la cabecera del cacicazgo de Ah Canul, Calkiní.

Para lograr los proyectos administrativos, económicos y de evangelización de los aborígenes, los conquistadores se dieron a la tarea de concentrarlos en las cabeceras del cacicazgo al que pertenecían, pues muchos después de la conquista, habían huido de sus lugares de origen y esto dificultaba lograr sus propósitos; a este proceso le dieron el  nombre de Congregación y duró cerca de una década a partir de 1552, así pues en 1561 cuando los frailes franciscanos iniciaron la construcción del Convento de Calkiní, ya disponían de los recursos necesarios.

Las congregaciones de varios pueblos en un mismo asiento, se fundaron en los puntos intermedios de los caminos reales, pues la idea era crear en el noroeste de la península centros de atracción económica con el fin de reordenar el espacio yucateco; en muchas ocasiones los mayas se resistieron, pero fueron violentamente reprimidos por los frailes franciscanos. Durante el período colonial las más importantes fueron la de Calkiní, camino Mérida-Campeche; la de Izamal, ruta Mérida-Valladolid y la de Tizimin, vía Valladolid-Rio Lagartos5.

Sin embargo, las congregaciones tuvieron una secuela inesperada en el ámbito demográfico, ya que las enfermedades portadas por los conquistadores, encontraron en las concentraciones de población como era el caso de Calkiní, un campo propicio para propagarse, pues la población maya no contaba con un sistema inmunológico capaz de enfrentar dichas enfermedades. Se estima que en cuarenta años, entre 1549 y 1586 la población maya del noroeste peninsular perdió alrededor del 27% de su población al pasar ésta, de 232 576 a 170 000 habitantes.5 

REFERENCIAS:
1 Montalvo Ortega Enrique y Vallado Fajardo Iván; Yucatán, Sociedad, Economía, Política y Cultura, UNAM; 1997.
2 Turriza Pinto Iván Eugenio; Crónicas Calkinienses; H. Ayuntamiento de Calkiní, 2006-2009; 2007.           
3 Reyes Cuevas Alonso; Albores de un pueblo; Gobierno del Estado de Campeche 2015-2021; 2018.
4 Wikipedia.com        
5 Quezada Sergio; Historia Breve de Yucatán; Colegio de México, Fondo de Cultura Económica; 2012.

¿SABÍAS QUE? El origen de la palabra huach:
Según el académico Sergio Quezada COLMEX / UdeY, proviene del rechinar de las botas de los soldados “huach huach” (onomatopeya usada actualmente por los yucatecos para referirse a los capitalinos y a los no peninsulares) que venían con el general revolucionario Salvador Alvarado, al marchar por las pavimentadas calles de Mérida, cuando ingresaron a la ciudad el 19 de marzo de 1915.
FUENTE: Quezada Sergio; Yucatán Historia Breve (p.186), FCE, Colmex FHA, 2011.