El corazón de Ah-Canul 4

No. 4
E d i t o r i a l
 

El padre Cronos corrió el telón del Año Nuevo y con ello surgen renovadas esperanzas.

Para quienes las cosas pintaron bien, desean que así continúen o que de ser posible, mejoren; quienes consideran que las cosas no fueron como se esperaban, surge la esperanza de que salgan mejor.

Ese es el anhelo, en su mayoría del ser humano; decimos en su mayoría, porque también hay quienes piensan que la vida es un valle de lágrimas donde se viene a sufrir, y mientras más desventuras les toquen, creen estar en el sendero adecuado. Siempre respetamos las decisiones de nuestros semejantes en torno a sus vidas y a su forma de pensar.

A quienes están dentro de lo que se considera “la mayoría”, les deseamos de todo corazón que las cosas mejoren y que sean plenas de felicidad y de bendiciones; pero también es necesario tener en cuenta las enseñanzas de la madre experiencia: la expresión de los buenos deseos, por sí sola, no es suficiente; son como la buena semilla que es preciso hacerla germinar. Hay que acompañarlos de nuestra labor personal, del trabajo sistemático y constante y de una férrea voluntad para superar los momentos difíciles que pudieran presentarse. Tengamos en cuenta que el Gran Creador no nos envió desprotegidos para esta aventura que llamamos vida; nos distinguió dotándonos de inteigencia, conciencia, razón y libre albedrío.

Hagamos uso de esas facultades, y si las encauzamos con decisión por el buen camino y dentro del debido respeto a nuestros semejantes y al entorno natural, las cosas no tienen porqué no resultar como esperamos. Encaremos al Año Nuevo con una decidida fe en nuestras potencialidades, en nuestra capacidad creadora, en nuestra iniciativa; y así nuestra esperanza estará plena de optimismo y muy ajena a la suerte azarosa, que a veces, más que fortuna nos conduce a frustraciones.

Con esa actitud positiva nos proponemos iniciar el año 2009, planeando y organizando actividades para beneficio de la comunidad, y en esta empresa estamos seguros que contaremos con el apoyo de buenos ciudadanos que comparten nuestros propósitos y objetivos.

Llegó el Año Nuevo y con nuevos bríos nos aprestamos a recibirlo, porque vemos en él una nueva oportunidad para ser mejores en todos los aspectos.