El corazón de Ah' Canul - 38
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El ritual de los Bacabes
Estela Hernández Sandoval
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Con la dominación española y la imposición de la religión católica la cultura maya fue proscrita, excluida, desterrada y los escritos que contenían su visión del mundo y su conocimiento mágico, médico, matemático y astronómico, abrazados por el fuego. En la Península de Yucatán sólo dos textos se salvaron de la hoguera: Los cantares de Dzitbalché y El ritual de los Bacabes, cuyo original, de este último, data de finales del siglo XVI pero que se dice es copia de un documento mucho más antiguo y fue encontrado en Nunkiní, municipio de Calkiní, Campeche, en 1914-15. También se le conoce como ''Manuscrito de Juan Canul''.

El documento más importante de la literatura médica de la cultura maya es El Ritual de los Bacabes, en 68 textos altamente simbólicos, llenos de magia y de poesía −que debe ser pronunciados en la lengua sagrada autóctona con un tono de voz especial, cercano al canto, y acompañados de los gestos apropiados−, nos muestra numerosos conocimientos médicos prehispánicos que lograron conservarse prácticamente sin alteraciones durante el periodo colonial gracias a que se utilizó en ellos un lenguaje privativo de la clase sacerdotal -codificado− en el que se apela a las fuerzas cósmicas, se eligen los días favorables para las curas, ritos y tratamientos, y se despliega un amplio conocimiento de botánica y medicina. Su contenido es cosmogónico y terapéutico y mediante símbolos da una visión de la reciprocidad concebida por los mayas entre la unidad cósmica y el cuerpo humano, entre lo sacro y lo profano, en donde todo está relacionado, en donde nada es casual sino parte de un mismo proceso.

Al leer El Ritual de los Bacabes, descubrimos dos cosas: que su contenido es la oración que cada uno de nosotros llevamos dentro en nuestro yo interno y que nos permite ser partícipes de un orden sagrado que es un modo de entenderse con el Gran Hacedor y su creación y que al Dios se le puede hablar con el lenguaje coloquial e increpárseles del mismo modo (el xamán puede dirigirse a la divinidad mediante palabras cotidianas con un fuerte contenido erótico lo que a los misioneros españoles les parecieron palabras sucias y vulgares).

Bacab es el nombre que recibían las cuatro divinidades que comprenden la cuadriplicidad cósmica del Uno. Bak: cercar rodeando; cab: tierra; los que rodean la tierra, dioses dueños del mundo. Vientos sagrados mediadores entre el sacerdote y los dioses que viajan en el tiempo y en el espacio para llevar y traer los mensajes, cuatro fuerzas sagradas que al ser invocadas en el ritual convergen en una unidad en el centro del cosmos o quinto punto donde se manifiesta Hunabku: único dios vivo y verdadero.

Con el advenimiento de la religión católica y su tajante imposición al pueblo sojuzgado, poco a poco van desapareciendo de las producciones documentales mayas, términos científicos, religiosos, astronómicos de sus textos e incluso el llamado “lenguaje de zuyua”, ritual, literario, codificado, sagrado, con el que los sacerdotes xamanes −a los que los conquistadores llamarían brujos−, se vería afectado y a cambio comenzase a introducirse en las mismas, simbolismos de la nueva cultura cristiana y, aun cuando El Ritual de los Bacabes, juntamente con Los Cantares de Dzitbalché se les considera “auténticamente indígenas”, percibimos en ambos la influencia de la nueva religión. Así en el primero encontramos lo siguiente:

 

Ahen base
Ahen olome
Ci tun be chee
Tu kab Dios Yumbil
Yetel Dios Mehenbil
Yetel Dios
Espíritu Santo
Amén

Despierta, hueso
Despierta, sangre
Oh, así habrá de decirse
En las manos de Dios Padre
Y Dios Hijo
Y Dios
Espíritu Santo
Amén

 

Estamos conscientes de que las sociedades y sus formas de expresión evolucionan, que nada de lo que permanece es estático, y que después del tiempo transcurrido, además de la dominación y opresión a la que se sujetó al pueblo maya, es bastante significativa la pervivencia de esta cultura, sin embargo, dentro del mundo de los deseos quisiéramos que no se usaran términos que sustituyan a aquellos con que cuenta la propia lengua maya.

Sería loable que se aprovechara la supervivencia de El Ritual de los Bacabes, y hasta de las prácticas médicas indígenas que aún persisten entre nuestro pueblo para hacer un rescate y difusión de las mismas, sobre todo porque se utiliza la herbolaria de la región, lo natural, de eficacia comprobada por generaciones.