El corazón de Ah' Canul - 29
Inicio
Conciencia
Sergio Cruz Hernández
Portada -29
 

Imagínate que este mundo es una partida de ajedrez.

Imagínate que tú eres un peón, tú estás completamente identificado con ser peón, con ese nivel de conciencia tú experimentas lo siguiente:

La vida de peón es muy dura, todo lo que tú ves es tu casilla y las 3 casillas que tienes delante de ti, estás motivado para luchar y ganar pero tienes miedo porque corres mucho peligro, tienes poco poder, eres manejado y en cualquier momento pueden hacerte desaparecer. Pase lo que pase seguramente serás una víctima. Tu esperanza es llegar al final del tablero para convertirte en una reina.

Todo eso es completamente real para un peón.

Ahora imagínate que eres un jugador de ajedrez y no una pieza del juego.

Ahora ves todo el tablero, todas las fichas, tienes más conciencia, más poder, más responsabilidad, ahora tienes que tomar decisiones. A ti es a quien reza el peón. Te identificas tanto con la partida que cuando te matan un peón(que lo mataran, no tengas duda) sufrirás, cuando lances un ataque lo disfrutaras, lucharas todo lo que puedas y vivirás la partida con muchísima inquietud, tendrás pérdidas y ganancias, momentos altos y momentos bajos, y así seguirás hasta que se acabe la partida. Aquí tienes la posibilidad de ser un perpetrador o una víctima.

Todo eso es completamente real para un jugador.

Ahora imagínate que eres un observador que está mirando como dos amigos juegan una partida de ajedrez:

Ya no te identificas con la partida, te da igual quien gane o pierda, disfrutas del movimiento pero no te afectan los acontecimientos de la partida, estarás tranquilamente viendo lo que pasa, incluso harás algún comentario de alguna jugada. Tú no te sientes ni peón ni jugador pero no te estás perdiendo la partida. Desde aquí el peón no es más que una ficha de plástico, el universo es más que un tablero de ajedrez y la vida va más allá de la partida. Tú estás viendo como dos fuerzas (las blancas y las negras) se enfrentan entre sí, se intentan aniquilar pero se necesitan porque si no habría partida que jugar. El jugador de ajedrez aspira a ver la partida (la vida) como tú la ves.

Tú estás viendo la unidad a través de la dualidad.

Ahora ya no hay posibilidad de ser víctima o perpetrador, ahora no hay drama, se experimenta la realidad sin vencedores o vencidos, el poder no tiene ningún sentido, no juzgarás a tus amigos por los lances del juego, puesto que cuando acabe la partida, te iras con tus dos amigos a tomar un café juntos.

Todo eso es completamente real también para un observador.

tu nivel de conciencia va un poco más allá.

La sabiduría consistiría en jugar una partida sin ser absorbido por ella.
Cada nivel de conciencia trae consigo sus propios pensamientos y vive su propia realidad y todas son verdad.

¿Jugamos?