El corazón de Ah' Canul - 28
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Domingo Dzul Poot
Becaleño Distinguido
Teresita Durán Vela
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Empezaré con esta frase…

La vida regala sabiduría…

Hace algunos años, tuve el privilegio de saludar a Don Domingo Dzul Poot, un caballero sencillo, agradable. Recuerdo claramente su figura, su voz y su entusiasmo. Mientras narraba unos cuentos, transparentaba en su rostro, las emociones y recuerdos de su abuela Gregoria; con gran naturalidad relataba las leyendas – primero en maya y luego en español-.

A partir de ese encuentro, empecé a conocerlo, sabía poco de él. Gracias a ese acercamiento, nació la inquietud de investigar más acerca de su existencia, de su trayectoria literaria. Por eso, me emocioné al enterarme que mi paisano fue galardonado con la Medalla Yucatán, en el marco del Festival Anual de las Artes. Otoño cultural, de la ciudad de Mérida, Yucatán. ¡Un merecido reconocimiento a un ciudadano distinguido que ha puesto en alto, el lugar donde nació, tierra maya!

En esta entrega –amables lectores- comparto con ustedes, fragmentos de la vida y obra del Decano de los narradores en lengua maya.

Don Domingo Dzul Poot nació en Bécal, Calkiní, Campeche, el 12 de mayo de 1927, en el seno de una familia campesina. Realizó sus primeros estudios en su pueblo natal. Siendo adolescente, se trasladó a la ciudad de Mérida, Yucatán, para ingresar al Colegio Americano, donde cursó el nivel de Secundaria. Continuó su formación académica en el Seminario Teológico Presbiteriano. Se ordenó de Presbítero. Su vocación lo encaminó al servicio en la Iglesia Presbiteriana; como Ministro Evangélico, sirvió a la feligresía en pueblos y municipios de la Península de Yucatán. Actualmente es Pastor Emérito.

Siendo maya hablante nato, genuino estudioso de su idioma, generoso de la palabra, solidario con el prójimo, virtudes que perfilaron sus virtudes, y su pasión por la cultura, especialmente en el rescate y preservación de tradiciones mayas, así como, en la narración de relatos orales y leyendas familiares de antaño, que se complementan con sus habilidades lingüísticas y comunicativas, lo convirtieron en destacado cuentista.

Su pasión por la historia, el estudio y preservación de la lengua maya, le han permitido aproximarse a las raíces indígenas que lleva en su sangre, las cuales lo impulsaron a descubrir y enaltecer la herencia lingüística que sus ancestros depositaron en su ser, para convertirlo en custodio de las tradiciones y riqueza de la cultura maya; misión que cumplió desde 1977 hasta 2006, como transcriptor y paleógrafo en el Departamento de Historia del Instituto Nacional de Antropología e Historia, sede Mérida.

 
 

En cuanto a su Trayectoria literaria y aportaciones culturales, destaca como escritor, paleógrafo, traductor. Narrador y gran conocedor de la lengua maya. Fue colaborador de Alfredo Barrera Vásquez en la edición del Diccionario Maya Cordemex. (Mérida, Yucatán. 1980), Coordinador y revisor de la transcripción de El Chilam Balam de Chumayel; autor de los libros: Tradiciones literarias mayas (1983-1984), Cuentos mayas I (1985) (4ª edición. 2010), Cuentos mayas II (1986) (4ª edición. 2010), Leyendas y tradiciones históricas mayas (1987), Pensando estoy (Poemas), Versión en maya de la película La vida de Jesús, Leyendas mayas. (2002) SEP/Libros del Rincón de lecturas, Relatos que la abuela contaba (2010), Colaborador en la traducción de la Biblia a la lengua maya, Cuentos y tradiciones mayas (inédito). Este año, la SEP hace referencia a su obra literaria en lenguas indígenas en la Guía Articuladora de Materiales de apoyo a la docencia. Segundo grado. Primaria. (SEP, 2012). Su vasta obra literaria forma parte de los acervos de bibliotecas públicas y escolares, de la Biblioteca Yucatanense, Biblioteca Virtual de Yucatán y Biblioteca digital del Instituto Latinoamericano de Comunicación Educativa (ILCE).

Este fecundo escritor campechano en lengua indígena es centro de homenajes y reconocimientos por parte de dependencias gubernamentales, instituciones culturales y asociaciones civiles, destacando la distinción otorgada por la Asociación Cultural Atenea Becaleña, el Ayuntamiento de Mérida, la Asociación de Editores y Libreros Raúl Maldonado. CONACULTA le rindió Homenaje por sus aportaciones a la literatura de México en lenguas indígenas en el marco del Año Internacional de los Idiomas, en evento efectuado en la Cineteca del Teatro Mérida (Noviembre 2008).

La Universidad Autónoma de Yucatán nominó los Segundos Juegos Florales Universitarios Domingo Dzul Poot, el Gobierno del Estado de Yucatán estableció el Premio Estatal de Narrativa en Lengua Maya Domingo Dzul Poot; este año, por su contribución a la cultura y aportaciones literarias a los pueblos, el Gobierno de Yucatán le entregó la Medalla Yucatán 2012, máxima presea que otorga, a las personas por su contribución al crecimiento y desarrollo del Estado.

En todos los pueblos, existen personas que dejan huella, hombres y mujeres perseverantes, con vocación de servicio y comprometidos con sus sueños. La historicidad de cada individuo se escribe día con día. Cada acto hilvana en la línea del tiempo de la vida personal, la sucesión de desafíos, logros y fracasos. Por estas razones, un hombre sensible, de pluma fértil, gran creador literario campechano, digno merecedor de nuestro respeto y admiración. Un becaleño cuya trascendencia peninsular exalta su talento, poniendo en alto, el legado de los cacicazgos mayas y las bendiciones de la madre tierra.

Gracias a su sensibilidad, su lengua materna se convirtió en faro incandescente para manifestar que la lengua maya es un bien cultural, heredad social de un pueblo vivo. Que como se descifrara en El Balam Chilam de Chumayel… Campeche es la punta del ala del país. Calkiní es el tronco del ala del país. ¡Enhorabuena Bécal, Calkiní y Campeche por ser cuna de un ciudadano ejemplar, porque en su suelo dio los primeros pasos, y ahora, sigue brillando como estrella en el firmamento! ¡Uno de los nuestros ha recibido tributo público por su grandeza! Y Campeche, ¿Cuándo rendirá distinciones a Don Domingo?

Gracias al Corazón de Ah Canul, por permitirme compartir tan sólo un fragmento de los caminos que durante más de ocho décadas, ha recorrido Don Neri (como le conocen en el pueblo) dejando a su paso, semillas de sabiduría.

A través de estas líneas, envío a nombre de mi esposo, familia, amigos y paisanos, felicitaciones sinceras a Don Domingo, a sus hijos, nietos y familiares, por celebrar el premio de su Señor padre. ¡Enhorabuena!