El corazón de Ah' Canul - 23
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Zancudo evolucionista
Andrés J. González Kantún
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Este bicho se presenta comúnmente en época de lluvias, provocando el pesar de la gente que conoce su maldad y que lamentablemente no forma parte del muestrario de los invertebrados destinados a la extinción porque pertenecen a los seres que para no desaparecer evolucionan juntamente con las nuevas formas de vida.

Por eso me dirijo a él para rogarle su compasión por lo seres humanos.

Zancudo evolucionista:

Canta y danza, mientras puedas, Zancudo zumbador, insecto extractor de espíritus ajenos; ayer, una tortuga; hoy, un avión supersónico. Antes se te podía aplastar en el aire con un aplauso de manos furiosas; hoy por más que se te busca no te encuentran debido a tu tamaño, ahora, diminuto y camaleónico; antes eras amigo único de la noche; hoy, de la luz también.

Ayer te anunciabas con bombos y maracas en el lugar de tu aterrizaje y permitías a la víctima apachurrarte sin compasión; hoy planeas delicadamente como el colibrí en una flor en busca del néctar para alimentarse, dejando en un estado de desamparo a tu víctima, pero si acaso se da cuenta de tu presencia, por el escozor que provoca tu jeringa endemoniada, tus alas se te vuelven rayos cuando percibes el ademán de la mano asesina.

Insecto hematófago, antes te conformabas con saciar tu hambre en el tronco y extremidades de un cuerpo humano; hoy no te bastan la carne a la vista, que deja el inerme cuerpo de un cristiano en su necesario descanso, sino que descubres con pasmosa facilidad las rendijas que descuidadamente se te ofrecen y además te prendes en los lugares inimaginables como el dorso de la mano, en el rincón de las orejas o en las juntas de los dedos y hasta el mismo rostro, produciendo una comezón de tiempo interminable.

Hoy, se te han avivado los sentidos, insecto evolucionista, bicho chupasangre, escapista traicionero, ventajista nocturno de un cuerpo desamparado; eres intrépido y terco que difícilmente se te puede exterminar del todo con los famosos insecticidas de efectos fulminantes, según anuncian las falsas propagandas, pues tu cuerpo, desde hace bastante tiempo, ya se ha estado preparando para inmunizarse; ni los pabellones, ni cobijas y sahumerios de killer evitan tu intromisión en casa ajena. Si hoy te acaban, en un santiamén, tu progenie te sustituye a montones para volver de nuevo a la carga, que Dios nos proteja de tu asedio incesante. Molestoso invertebrado zumbón, danzarín acrobático, cantador de falsetes, volador insaciable y de genealogía milenaria, adelantado en el instinto de la conservación de su especie, danzarín encolerizado, cuando arrecia tu hambre nadie te puede detener. Al paso que vas evolucionando has aprendido a acomodarte a las circunstancias más adversas y seguramente seguirás perviviendo aún cuando en la tierra, algún día, no exista rastro humano, ¿hasta cuándo dejarás de transformarte para refrenar tu compulsión por la sangre?