| Llegué
a Calkiní en los primeros días del mes
de enero de 1940; por esa fecha, en la Casa Municipal,
tomó posesión el nuevo ayuntamiento. Estaría
en funciones los años de 1940 y 1941, pues en
aquellos tiempos los periodos de los gobiernos municipales
eran de dos años.
El
cuerpo edílico lo conformaban el Sr. Juan Loeza
Matos como presidente municipal; al Sr. Pedro Blanqueto
se le asignó la comisión de policía
y ornato; del rastro público y mercado se encargaría
el Sr. Rosalino Cardona; el Sr. Hernando Rodríguez
vería lo concerniente a instrucción y
salubridad; los espectáculos y alumbrado el Sr.
Ramiro Blanqueto. En hacienda y obras materiales el
Sr. Eduardo Sanguino y el síndico fue el Sr.
Vidal Rivero.
En
el programa de trabajo del Ayuntamiento se priorizaban
las siguientes actividades: impulsar la industria sombrerera,
apoyar el cultivo de la cebolla, la construcción
del mercado público, el acondicionamiento del
rastro y pugnar por la reanudación del alumbrado
público.
Como
podrá verse de este programa se deduce la importancia
que para la economía local tenían la fabricación
de los sombreros de palma y el cultivo de la cebolla
que reforzaban la agricultura tradicional, además
de la chiclería y los trabajos que se generaban
de la construcción de la carretera Campeche –
Chenes y de las obras de introducción del ferrocarril
del sureste, en las que muchos calkinienses participaban.
Por otra parte eran grandes aspiraciones tener un edificio
de mercado público y contar nuevamente con el
servicio de alumbrado eléctrico.
En
esa época los habitantes efectuaban sus compras
de carnes, verduras, frutas, hortalizas, etc. en una
placita ubicada a unos 50 metros al norte del edificio
del actual palacio municipal. Allí, bajo frondoso
árbol y en los corredores aledaños se
llevaban a cabo las adquisiciones de los productos para
el sustento familiar.
En
cuanto al servicio de energía eléctrica
me enteré que había comenzado a funcionar,
con administración municipal, en el bienio anterior
1938 – 1939, por gestiones del Sr. Marcelino Sosa
Ancona, presidente municipal de aquel periodo, sin embargo
por la falta de recursos para su adecuado funcionamiento
se encontraba suspendido.
La comunidad, mayormente dedicada a la producción
de maíz, tenía una gran preocupación,
pues grandes plagas de langosta acababan con los cultivos.
No
existían plaguicidas como en la actualidad, la
única forma de tratar de acabarla era cuando
ésta se posaba en la tierra, y con ramas y bejucos
se les golpeaba. Supe que en Nunkiní se habían
juntado 45 sacos dobles con peso de 1485 kg. Esto de
la langosta fue un gran perjuicio para la economía
local, e hizo que numerosos campesinos dejaran la actividad.
Me
enteré también que en la población
funcionaba un comité de Zona Escolar que en la
última de sus reuniones había tomado los
siguientes acuerdos:
~
Recoger a los niños en edad escolar que no asistan
a los planteles establecidos.
~ Gestionar la apertura de la nueva escuela en el barrio
de Nunkiní (actualmente barrio de la Concepción).
También
se organizaba a los maestros para participar en la Campaña
de Alfabetización y en el levantamiento del Censo
Nacional de Población, correspondiente al año
de 1940.
En
otro orden de casos, comento que se celebró un
animado baile precarnavalesco efectuado en la Casa Municipal,
que fue muy concurrido a pesar del intenso frío
que estaba haciendo. Veo que a los calkinienses les
gusta mucho participar en estas festividades. |