El corazón de Ah' Canul - 14
 
No. 14
¿Qué sucedió?
Fred Berzunza Chacón
 

Corría el año de 1826. Se iniciaba el segundo cuarto del siglo XIX. Eran los meses de lluvias abundantes con proliferación de moscas y mosquitos, de oleadas de polvo levantadas por el bóreas y enormes charcos formados por los torrenciales aguaceros; fueron los tiempos con ausencia de médicos y medicinas; la ignorancia de normas de las higiene y de salud para la protección de los habitantes, fueron los tiempos del fecalismo al aire libre y beber el agua de pozos contaminados, fueron los meses de la canícula y la colerina.

¿Qué enfermedad o epidemia se desató que asoló a las poblaciones de Dzitbalché, Calkiní y Sahcabchén? Sólo Dios lo sabe. Pero las cifras frías y contundentes de los archivos de la parroquia de San Luis Obispo nos dicen que en Dzitbalché, del 1 de agosto al 31 del mismo mes de 1826, fueron sepultados en el camposanto de la iglesia 304 difuntos según actas que van del #998 al #1301; en el mismo lapso en Sahcabchén, 54 y en Calkiní, 76. Del 1 al 30 de septiembre; en Sahcabchén, 67; en Dzitbalché, 209 y en Calkiní, 119. Del 1 al 31 de octubre; en Dzitbalché, 60 y en noviembre en Calkiní, 49. Así como los barcos de guerra de la Segunda Mundial fueron hundidos con todo y tripulantes y reposan en las aguas oceánicas, formando cementerios de guerra, intocables según leyes internacionales, así también las iglesias guardan en sus patios los restos de niños, jóvenes y adultos que se adelantaron en el viaje sin retorno. Descansen en paz.