El corazón de Ah' Canul - 14
 
No. 14
Comida chatarra en escuelas de México (II)
Álvaro Villanueva Martín
 
 

Por otra parte, nuestra economía familiar se ve afectada también ya que cada vez es mayor la cantidad de dinero que damos a nuestros hijos para que compren comida chatarra en las cooperativas escolares o en los puestos de afuera de las escuelas . Adicionalmente se ha vuelto costumbre en nuestros hogares que para desayuno, almuerzo y cena, en lugar de consumir aguas de frutas, lo cual es alimenticio, estemos comprando tremendas botellas de refrescos azucarados cuyo gasto es del orden de $40.00 diarios ( $1200.00 mensuales) y a esto le agregamos botanitas : papitas, chicharrones, fritos, churrumaíz, más comida chatarra que engorda y enferma a nuestros hijos y a nosotros también.

Por lo tanto y ante estas tantas calamidades que nos provocan el sobrepeso y la obesidad por el consumo de comida chatarra, no esperemos que la ignorancia, la corrupción y la indolencia desaparezcan porque no van a desaparecer, no esperemos que alguna autoridad, entidad o por obra del espíritu santo se resuelvan estos problemas porque no va a suceder así, nadie nos lo va a resolver.

Somos nosotros quienes debemos realizar las acciones necesarias para atacar estos problemas y resolverlos a la brevedad porque recordemos que somos nosotros padres de familia y nuestros hijos, los que estamos sufriendo y seguiremos sufriendo las consecuencias si no hacemos algo para evitarlas.

ACCIONES PROPUESTAS

• La sociedad de padres de familia de cada escuela debe solicitar y aún exigir al director eliminar toda comida chatarra de la cooperativa. Sustituirla por comida adecuada.

• Solicitar también que cada maestro incluya en sus clases impartir pláticas alusivas a este tema.

• Solicitar a la autoridad de la comunidad el retiro de la comida chatarra de los puestos en las entradas de las escuelas.

• La sociedad de padres de familia deberá vigilar el cumplimiento de estas disposiciones.

• Los padres de familia de cada hogar deben fomentar en sus hijos el consumo de "buena comida" : frutas , verduras , huevos, leche, carne, poca tortilla y poca grasa al cocinar, eliminando además pastas, pizas, botanitas, fritos, papitas, chicharrones, pastelitos y refrescos embotellados azucarados.

• Hacer 40 minutos diarios de ejercicio, por ejemplo, una caminata.

• Buscar apoyo en los centros de salud, para pláticas sobre alimentación y salud.

Como podemos observar, son dos entidades importantes en este juego: padres de familia y maestros, como lo eran hace muchos años en que no había tanta gente obesa como ahora.

Si juntos llevamos a cabo estas acciones mencionadas, estaremos en el camino correcto para evitar que nuestros hijos sean los gordos enfermos del futuro.