El corazón de Ah' Canul - 14
 
No. 14
Bicentenario
Comisión Municipal
 
LOS GUADALUPES
 

Es el nombre de la sociedad secreta que los partidarios no beligerantes del movimiento de independencia organizaron en varias ciudades de la Nueva España, para prestar a los combatientes toda índole de auxilios.

Aun cuando la correspondencia que sostenían Los Guadalupes y los insurgentes era por lo general destruida una vez que se recibía, se conservan la que fue interceptada (Archivo General de la Nación, de la Secretaría de Hacienda y General de Indias, en Sevilla), y las cartas que obraban entre los papeles de José María Morelos, que le fueron tomados por los realistas en la acción de Tlacoatepec.

Las cartas a Ignacio López Rayón son de 1811 y las de Morelos de 1812 a 1814.

Las primeras noticias sobre la sociedad proceden de un informe de Juan Roldán, receptor de la Sala del Crimen y auxiliar de la Junta de Seguridad, formulado en 1812. Menciona que “cuantas providencias y pasos se toman por el gobierno, tantas han sabido y saben los cabecillas”, de donde se infiere que algunos de los Guadalupes formaban parte de la administración del virreinato.

Los medios de que se valían los Guadalupes para mantener el contacto con los insurgentes fueron múltiples. Algunas damas organizaban días de campo, y en los canastos de los comestibles iban escondidos impresos e información importante. Otros emisarios fueron los arrieros y comerciantes que transportaban mercancías en las áreas ocupadas por los insurgentes.

Entre los documentos iban la Gaceta, el Diario de México, El Pensador Mexicano, El Juguetillo, el Español de Londres y los Diarios de las Cortes de España, así mismo el Diario que editaban los propios conspiradores y en cuyas páginas recogían todas las noticias de interés para la causa.

Influyeron en la liberación de Leona Vicario, avisaban a personas perseguidas o libraban salvoconductos a simpatizantes que deseaban pasar al bando insurgente.

A la muerte de Morelos, acaecida el 22 de diciembre de 1815, la sociedad disminuyó sensiblemente sus actividades.

Entre los miembros de esta agrupación había nobles, propietarios y comerciantes, gobernadores de indios, eclesiásticos, letrados y entre los muchos otros una gran mujer mexicana: Josefa Ortiz de Domínguez.

(La información fue recopilada del Tomo IV de la Enciclopedia de México, y la investigación fue llevada a cabo por el Sr. Ernesto de la Torre Villar).