El corazón de Ah' Canul - 13
 
No. 13
La Revolución Mexicana
Comisión Municipal
 
EL GENERAL SALVADOR ALVARADO
 

Durante el movimiento armado de la Revolución Mexicana participaron muchos generales, cuyos actos les permitieron alcanzar un lugar en la historia nacional.

De esos personajes, sólo uno pasó por Calkiní. Se trata del general Salvador Alvarado, quien en el año de 1915 había recibido el encargo de don Venustiano Carranza de sofocar el movimiento antirrevolucionario que se estaba gestando en el estado de Yucatán, acaudillado por Abel Ortiz Argumedo.

En esta campaña hubo tres batallas famosas la de Blanca Flor, la de Pocboc y la de Halachó. Esta ultima el día 15 de marzo de 1915, por lo que podemos inferir que por esos días pasó por Calkiní, rumbo a la ciudad de Mérida, Yucatán.

El Gral. Salvador Alvarado nació en Culiacán, Sinaloa en 1879, murió fusilado en el rancho de el Hormiguero, en 1924.

Su destacada actuación como militar lo llevó a ocupar los más altos puestos. Inconforme por la nominación de Manuel Bonilla como candidato a la presidencia de la república, tuvo que exiliarse en 1919. En dicho año publicó LA RECONSTRUCCIÓN DE MÉXICO. Se afilió después al Plan de Agua Prieta. Con Adolfo de la Huerta fue nombrado Secretario de Hacienda. Al asumir el poder Alvaro Obregón, Alvarado se retiró del ejército. Secundó después el movimiento Delahuertista y al fracasar éste, volvió a salir del país. A su regreso a México fue apresado y fusilado.

Fue gobernador del estado de Yucatán de 1915 a 1918.

Su gestión se caracterizó por impulsar obras de beneficio social.

Además de ser un destacado militar fue un reconocido intelectual conocedor de la realidad de su tiempo.

He aquí algunos de sus razonamientos:

• Porque es justo que no volvamos a ser víctimas de las actividades del "Industrial de la Guerra", de las camarillas de los "fabricantes de municiones" y del nefasto principio "The flag Follows The Investor"; hasta lograr que las consecuencias de la guerra sean compartidas por quienes la promueven.

• Porque es necesario desvanecer la errónea creencia, de algunos revolucionarios, que juzgan que la Revolución ha llenado todos sus fines, sólo porque ellos han sustituido a los "científicos" en el poder; es decir, porque hoy gozan de bienestar económico y de alta posición política.

• La escuela del saber debe ser sustituida por la escuela de la acción. Leer, escribir y contar, nada valen si no se usan.

"Enseñar a vivir mejor", esto es lo que importa. Ya no más "alumnos maquinas parlantes" de todos los conocimientos humanos.