El corazón de Ah' Canul - 13
 
No. 13
Comida chatarra en escuelas de México (I)
Álvaro Villanueva Martín
 
 

Niños: obesidad, enfermedades.

Autoridades, Maestros, Padres de familia: corrupción, indolencia, ignorancia.

Mucho ha llamado nuestra atención la avalancha de comentarios, opiniones, buenos deseos, etc. que desde hace un par de años a la fecha se han estado generando por parte de diversos organismos, asociaciones, entidades gubernamentales, salud pública, intelectuales, escritores, amas de casa, etc., en torno a los temas de obesidad, comida chatarra y enfermedades asociadas que están dañando a toda la población mundial, pero en especial a la población mexicana, ya que ocupamos el 1er. lugar en obesidad infantil y el 2° lugar en obesidad en adultos a nivel mundial. El 70% de nuestros niños y adultos son obesos.

Así nos enteramos de noticias como: "México es ya una potencia en obesidad ", "el Senado debatirá sobre la prohibición de comida chatarra en las escuelas del país", "El Congreso del Estado exhortó al Ejecutivo a erradicar o restringir oferta y venta de comida chatarra en las cooperativas escolares”, La Cámara de Diputados aprobó la Ley de: fuera comida chatarra de las escuelas", "El Senado propondrá analizar el tema de la obesidad", "un Senador opina que es imposible cumplir la Ley de obesidad"," El Partido X lamenta que los diputados no hayan aprobado la Ley que prohibe la comida chatarra en las escuelas.

Y toda esa palabrería, ya lo sabemos, no es más que eso palabrería porque ¿cómo es posible que hasta la fecha no se haya hecho algo al respecto por parte de los que deben hacerlo?

Congresos van congresos vienen, escuchamos rimbombantes discursos sobre "La obesidad epidemia del siglo XXI, segunda causa de muerte evitable".

Todos pensamos, consideramos, estamos seguros que bastaría una instrucción, una orden por parte de las autoridades educativas, Federal o de cada Estado para que de la noche a la mañana desaparezca de las escuelas la comida chatarra que tanto daña a nuestra niñez, sustituyéndola por comida adecuada.

Y sin embargo, está sucediendo lo que siempre sucede en México, no pasa nada.

En la inmensa mayoría de las tienditas-cooperativas de las escuelas, siguen estafando y dañando a nuestros hijos, siguen vendiéndoles comida chatarra.

Mientras tanto nuestro Secretario de Salud propone prohibir de una vez por todas, la comida chatarra en las escuelas y nuestro flamante Secretario de Educación Pública se opone diciendo que ésa no es una solución al problema de la obesidad infantil, pero no propone ninguna.

¿Será posible que el Secretario de Educación ignore el efecto letal de la comida chatarra en millones de nuestros niños?

¿O será cierto lo que desde hace mucho tiempo sabemos y que anda en boca de todo México: que se está protegiendo a los que regentean las tienditas-cooperativas escolares, llámense directores y sus 2 o 3 compinches quienes se reparten las jugosas ganancias?

De llevarse a cabo, se requerirá de prestadores de servicios turísticos debidamente preparados y capacitados, que puedan atender con calidad, eficiencia y amabilidad la inminente demanda, de quienes atraídos por conocer todo lo que esta región les pueda ofrecer, seguramente reclamarán.

Se hace necesario que los habitantes de este municipio, en especial aquellos quienes mantendrán contacto directo con los turistas, se compenetren en el conocimiento de la cultura, de la historia, de la geografía, de la flora y la fauna de la región, a fin de tener respuesta verídicas y documentadas a cuestionamientos de saber, que nos serán planteados por los visitantes.

Así mismo será necesario involucrarnos en la responsabilidad de mejorar la imagen, de pueblo culto que ya poseemos, la limpieza, el cuidado de las casas habitación, calles y sitios públicos, el acatamiento de órdenes y reglamentaciones que seguramente tendrán que dictarse para preservar el patrimonio, pero sobre todo, el trato amable y respetuoso que seamos capaces de ofrecer a nuestros visitantes, serán nuestra mejor contribución a este proyecto.