El corazón de Ah' Canul - 12
 
No. 12
E d i t o r i a l
 

En unos cuantos meses tendrá lugar la celebración del Campeonato Mundial de Futbol, evento que se efectúa cada 4 años y que durante varias semanas atrae la atención de muchos países de todos los continentes. Nuestra selección estará presente en el torneo, y desde luego, como mexicanos nos gustaría que haga un buen papel, porque en realidad sabemos que dada la calidad de los participantes, son pocas las probabilidades que existen para que nuestro equipo resulte campeón o que termine entre los primeros lugares; pero si así fuera que bueno, nos sentiríamos muy dichosos. Esto tal vez sea como un sueño que mucho nos gustaría que se hiciera realidad.

Ahora vayamos a algo que sí es una realidad:

Desde hace algunos meses hemos estado oyendo la noticia de que México ocupa el primer lugar en obesidad, y esto sí que es verdaderamente alarmante, por las secuelas que este padecimiento trae aparejadas.

Según los especialistas en la materia la obesidad es un padecimiento que puede obedecer a varios factores, entre ellos la herencia genética, influencias ambientales y la actitud personal. En nuestro país es muy probable que mucho tenga que ver los factores señalados en 2º y 3er términos pues de tratarse de un asunto genético, la manifestación del problema debió haber aparecido desde hace muchos años.

Entre los factores ambientales, mucho han hecho los medios de comunicación masiva con la gran influencia que poseen, que han inducido a grandes masas de población a adquirir productos alimenticios que distan mucho de ser adecuados para un desarrollo sano y saludable. Así mismo la tecnología actual está ofreciendo alternativas en que la actividad física ya no se emplea como en el pasado, y acaso ha influido también los cambios en los roles familiares, como es el caso de que muchas madres se han visto precisadas a incorporarse al trabajo productivo fuera del hogar, y disponen, por consiguiente, de menos tiempo para la atención de la alimentación de los pequeños, sobre todo.

Tal vez el gran peso en el problema sea la actitud personal; pues los factores ambientales no son exclusivos de nuestro país, sino que involucran a la sociedad mundial, y quizá en otros lugares sea la influencia más intensa.

¿Qué hacer ante esta situación?, por lo pronto diremos que la educación tiene un importante papel. Tendrá que insistir hasta el cansancio en programas de salud de la nutrición. La escuela y la familia tendrán que reorientar en prácticas y hábitos saludables; y más que nada, es momento de aplicar nuestras facultades intelectuales como son la conciencia, el raciocinio y el libre albedrío para hacer frente a manipulaciones y estructurar programas de vida saludable, para llevar a la práctica lo que realmente nos beneficie.

 
Con el presente número, nuestra revista cumple dos años de estarse publicando, y a la vez de la satisfacción que sentimos, queremos expresar nuestro agradecimiento al apoyo recibido por parte de nuestros articulistas, patrocinadores y suscriptores.