La arquitectura y las manifestaciones físicas de ésta, forman parte constante en nuestra vida cotidiana; gran parte del tiempo -sino es que todo- estamos inmersos en una estructura de carácter espacial-artificial; ya sea al caminar por una calle de cualquier ciudad, al trabajar o incluso al descansar o alimentarnos convivimos íntimamente con los espacios o estructuras construidas que dan un entorno, una percepción y marco de referencia a nuestra manera de "ver" y "recordar" una ciudad.
Los hitos, nodos y los puntos de referencia forman parte de nuestro devenir y han permanecido con nosotros desde que el hombre sintió la necesidad de un refugio; estamos tan habituados a nuestros espacios referentes que no siempre somos conscientes de la influencia que estos tienen sobre el individuo, su forma de vida e incluso en la calidad de la misma; muchas veces es a través de los espacios construidos que percibimos y entendemos estas "cualidades" y conocemos a la gente por la manera en que se "leen" de los edificios los códigos de ser del usuario, que aunque no son del todo exactos nos permiten obtener una percepción de sus costumbres y su ubicación dentro de su sociedad.
Esta manera en que la arquitectura se mezcla con el aspecto social del individuo es lo que ha hecho compleja nuestra forma de entenderla; más aún si se habla de la ciencia y el arte, de lo técnico y lo social, bases sobre las cuales a través de la historia se formaron las teorías que intentan explicar qué es la arquitectura, cómo podemos definirla.
En el debate actual sobre de lo que debe ser la arquitectura, existen una serie de cuestionamientos que el postmodernismo ha traído consigo; la situación de búsqueda de una arquitectura que pueda definirnos y que explique nuestro lugar en la historia, involucra una reflexión sobre nuestro papel dentro del proceso de edificación y el tipo de edificios que estamos realizando, entender quienes somos implica, retomar los valores de la arquitectura como una búsqueda de una identidad que nos explique nuestras raíces culturales, que nos ubique dentro de nuestra realidad, y nos acerque hacia lo que constituye la vida íntegra del hombre con su medio ambiente, en suma, la búsqueda de lo que somos no se encuentra dentro de las corrientes de vanguardia e innovación tecnológica; es cierta su importancia como elementos de referencia y generadores de tecnología, pero estos tienden a respuestas arquitectónicas que sustituyen al medio natural y homogeneizan nuestras respuestas hacia modos de vida y modelos culturales que no corresponden a las de nuestra región; más que una referencia hacia la innovación y a la arquitectura hecha por “grandes artistas” la finalidad de la arquitectura debe responder al usuario y a las cualidades de cada lugar. Entender quienes somos conlleva por tanto retomar la arquitectura como identidad, que se integre a nuestro medio y sus características, a nuestros valores como cultura y a sus manifestaciones; en este sentido el valor de la arquitectura vernácula puede ser retomado como idea original en nuestra concepción creativa aplicada al diseño de las edificaciones regionales; esta arquitectura tiene implícita características de valor patrimonial, tales como: tradición constructiva milenaria, comodidad, tecnología apropiada y apropiable, materiales de la región, reciclaje de los mismos, adaptabilidad al medio ambiente, etc.; los cuales conforman un conjunto de significados propios de nuestra identidad cuyo valor ciertamente enriquecerá nuestras propuestas.
En la búsqueda de una mejor arquitectura, volver a los principios esenciales de la construcción maya vernácula nos permitirá revalorarnos y revalorar el bagaje cultural que existe en el diseño de las edificaciones tradicionales, estudiar estas construcciones como modelo o forma prototípica establece la liga con aspectos sociales, ecológicos, de habitabilidad, entre otros, que han comenzado a declinar en el medio urbano; encontrar patrones de permanencia nos permitirá el entendimiento de los valores esenciales de la arquitectura vernácula como alternativa a la situación actual de la vivienda.
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