Se marchó el 2020 dejando huellas de desesperanza, desánimo individual y desaliento colectivo. Un año especial. Un año con la primavera que cambió su vestido florido por colores mustios; un impetuoso verano con horas de tristeza, semanas de angustia en comunidades y hogares; diminutos destellos de felicidad se confundieron en prolongadas ilusiones. Pérdidas en todos los ámbitos sociales, defunciones de seres queridos, vecinos, amigos y paisanos sorprendieron a millares de familias.
El invierno llegó con la nostalgia del perfume de los cirios, oraciones desde la profundidad del ser hasta el postigo de la alegría; vendrán días con su joyel de optimismo en el pecho anunciando claridad al despertar. Se marchará enero con su traje de esperanza, ¿volverá en febrero?
Inició el 2021, un año de fe y esperanza; vendrán doce meses con un cúmulo de oportunidades. El panorama incierto del primer mes deja expuesta la fragilidad humana, la fortaleza de las naciones se resquebraja, la economía mundial está agrietada, la salud de las personas es prioridad universal. Prefiero omitir palabras pesimistas para no oscurecer el resplandor en las hojas venideras del almanaque.
Cada día podrán hilvanarse múltiples decisiones, se tejerán coloridas emociones; cada despertar la ocasión para nuevos aprendizajes. Las manecillas seguirán su ritmo, el almanaque individual se deshojará. Desafíos en abundancia tal vez la adversidad opaque el optimismo; una pausa indicará otro rumbo para redirigir el entusiasmo.
Te invito seguidor de estas líneas a orar por los que adelantaron su marcha, por los deudos, especialmente adolescentes y niños huérfanos, viudas y viudos para que el dolor no empañe su presente ni detenga el futuro. Oremos por los enfermos, personal de salud y familiares.
Que el bálsamo de la resignación llegue a los deudos para sentir en la ausencia, luz y compañía. Tal vez, el dolor persiga por más tiempo, la soledad atrape recuerdos. La muerte es el descanso del cuerpo, el duelo sanador.
¿Qué expectativas tienes ante un entorno que amenaza la vida? ¿Qué decisiones tomarás para cuidarte y cuidar a las personas con las que convives a diario? ¿Cómo alimentarás tu espíritu? |