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Arte y Cultura en Calkiní

(26 de noviembre de 2019) - Artículos, comentarios... 2019
 
Dibujo de Renán Suárez. Libro "Historia Gráfica de Calkiní" de Manuel Herrera
 

Los pueblos escriben su propia historia. Antes de la llegada de los españoles, el linaje Ah Canul estableció en un rincón peninsular, su gobierno, organización poblacional y económica. Poseedores de sabiduría, protectores de la cosmovisión maya, dejaron florecer en sus descendientes, la magia y riqueza cultural de los pueblos originarios.

Durante cinco siglos, voces de la frondosidad de la vetusta ceiba, cantan; el llanto de la noche embriaga, el alba besa el maizal, el tímido canto del sinzonte acompaña; regalos de natura en el paisaje, atrapan manos y miradas, mujeres laboriosas y hombres vigorosos, alimentan su fuerza con el sol que los despierta.

El tiempo fluye, horas aventuradas en el trabajo; frescas jícaras con agua, semillas y cultivos recién cosechados a la mesa llegan. Los mayas del pasado, hacen el día día del presente.

El hechizo escapa del corazón de los pobladores, la savia entinta los dedos de los artistas; la blancura del sascab, como el alma de los escribas, resplandece, la palabra viaja en el tiempo.

Desde los Cantares de Dzitbalché, el Ritual de los Batabes y el Códice de Calkiní, la palabra invisible acuña significados en los sentidos, permanece el testimonio de los ancestros.

 
Charanga. Gremio de la Capilla de San Luis Gonzaga
Foto: Santiago Canto Sosa
 

Tejidos

Bajo la tierra, la frescura abraza las fibras de las palmas del jipi y huano; al compás de las manos, hermosos tejidos se logran: sombreros, bolsos, aretes, collares y cestos. Cada pieza está hecha con delicadeza.

Pintura

Del azul celeste a la isla y la costa, el verdor de la arboleda se pierde en la penumbra; destellos dorados de oriente y ardiente sangre, se combinan magistralmente con las emociones, pinceles, óleos y acuarelas se convierten en ventanas donde se contempla la creatividad. Sentimientos resplandecen en ojos luminosos y paisajes.

Música

Canta el pentagrama, notas danzan en el río y con las manos, lloran las cuerdas; de la boca, el aliento viaja con diferentes tonos, manos danzarinas en teclas y percusiones; así, la música desgaja las fibras amorosas, quiebra el desamor en melodías inolvidables.

Alfarería

Dedos habilidosos resbalan en el barro húmedo, formas diversas y figuras singulares se logran. Silbatos conquistan a las ánimas en finados, incensarios y candeleros adornan altares de difuntos. Cantaros, tinajas floreros y maceteros embellecen los jardines de las casas.

Bordados y urdidos

Manos mágicas combinan colores, estampados vibrantes en la floresta del telar, en los hilos de seda o algodón. Huipiles, blusas y ternos estilizan el cuerpo femenino, elegantes guayaberas y filipinas de gallardos caballeros; manteles y cenefas, florecen en los aros, mientras en máquinas de coser o las manos puntean pétalos, hojas y adornos.

¡Qué frescura! Hamacas y más hamacas, incitan al descanso; nido arrullador del amor y el sueño.

 
Integrantes del Grupo Literario "Génali", 2010.
Foto: Archivo de Santiago Canto Sosa
 

Escritores

La palabra escrita se moja con el rocío matinal, duerme en el pozo, se purifica con la lluvia; brota del pensamiento, desnuda el alma, arropa tristezas y alegrías. Bendita palabra que no calla, surca los aires, posa en las hojas, permanece en el papel… eco de los versos y la prosa.

Bajo la protección de Itzamná y los dioses, escribas calkinienses dibujarán en el horizonte su canto, la voz de sus raíces y su existencia.

Educadores

Tierra donde el saber, a diario, alimenta a la niñez y juventud; escuelas formadoras de educadores, donde habrá de germinar la pedagogía, el cimiento del compromiso social de la escuela y encender la llama del conocimiento.

Calkiní, suelo floreciente, atalaya del norte campechano que celosamente nutre su esencia artesanal, académica y productiva.

Enhorabuena, Ciudad de Calkiní; por más de una centuria, has labrado en el tiempo tu nombre; tus hijos glorifican con su arte popular, sabias enseñanzas del pasado.

Así de luminosa en el siglo XXI habrás de transitar, sin que el miedo, inseguridad e impunidad laceren la paz del municipio.

Hago votos para que las autoridades representen dignamente a sus habitantes, protejan el arte popular, cultiven las expresiones artísticas y la cultura.

25 de noviembre 2019.

 
Detalle del Monumento al Señorío Ah Canul (sitio conocido como Arco Maya)
Foto: Santiago Canto Sosa
 
 
Texto: Enviado por Teresita Durán Vela, el 26 de noviembre de 2019