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Bécal en abril

(30 de abril de 2019) - Artículos, comentarios... 2019
Genny Guadalupe Durán Vela, Flor de Jipi 1966
 

Es primavera. Abril con mañanas frescas, tardes calurosas y noches arropadas por el viento…

En Bécal, la atmósfera se vuelve festiva, con sus veladas culturales y la esperada feria anual.

El colorido de flamboyanes y las flores en las copas del árbol lluvia de oro, adornan la emblemática Plaza del Progreso. Tres sombreros unidos por el espíritu artesanal de los tejedores, lucen majestuosos su blancura, dispuestos a atrapar centenares de miradas.

La arcada uniforme del Palacio Municipal luce hilos y papeletas multicolores, lo que será el escenario para la tradicional vaquería y bailes populares. Se siente la algarabía.

Los juegos mecánicos (carrusel, cochecitos, remolino, rueda de la fortuna), puestos de comida, juego de canicas, lotería, golosinas y fritangas invaden las calzadas y andadores principales, pues, mientras dure la feria, será el entretenimiento de chicos y grandes.

Bailes populares

La música regional está presente. Atentos al llamado de los voladores, danzantes y espectadores, se alistan para llegar hasta la terraza del Palacio Municipal para ocupar un buen sitio que permita disfrutar la vaquería.

Al compás de la orquesta, los ritmos jaraneros surcan los aires y los bailadores van llegando; el tapiz multicolor de los ternos adorna la terraza; hermosas mujeres, ataviadas elegantemente, sonríen al arribar al lugar. Junto a ellas, los caballeros portando un fino sombrero y alpargatas blancas complementan el vestuario para la ocasión.

Las cintas de la danza de la cabeza de cochino serpentean; vaivén de fustanes, movimientos sincronizados y una franca sonrisa de las mestizas, hacen la postal del recuerdo.

Con la angaripola, la pieza musical de los aires, el zapateo se generaliza en la pista; el público recepciona con vivas a todos los bailadores. ¡Empiece la vaquería!

Festivales artísticos

En el año de 1986, siendo presidente de la Junta Municipal, el Prof. Eliézer Herrera Noh, se realizó el certamen público para elegir a la joven becaleña con la distinción de ser la Flor del Jipi, es decir, la Embajadora de la fiesta. A partir, de ese año, el Comité Organizador propuso un programa diverso con actividades culturales, artesanales y deportivas, ofreciendo a la comunidad, invitados y visitantes, varias opciones de entrenamiento gratuito, promoviendo al mismo tiempo, el gusto por la apreciación en sus formas de expresión artística; fomentando la sana convivencia en los equipos deportivos y el reconocimiento al trabajo creativo de los artesanos locales. Cabe recordar: las corridas de toros figuraron con un cartel atractivo, jóvenes matadores del centro del país se presentaron en el coso portátil, fue la primera ocasión que no se elaboraron los palcos de madera con techo de guano y su tradicional baranda.

Hoy día, las veladas culturales continúan siendo parte sustancial de la tradicional feria; artistas, grupos culturales, compañías de danza, ballets provenientes de municipios vecinos, ciudades invitadas y asociaciones independientes ofrecen espectáculos de calidad en las estampas folclóricas de los estados de la República Mexicana, los cuales reciben nutridos aplausos por parte de los asistentes en cada actuación.

Feria artesanal

La tradicional fiesta de la Villa de Bécal centra su celebración en el arte popular de sus habitantes y los festivales culturales. La artesanía elaborada magistralmente con fibras vegetales, el tejido de los sombreros de jipi y palma, confección de accesorios femeninos y otros objetos decorativos, gozan de la aceptación del público. Al ser reconocida la población como Cuna del Sombrero de Jipi y Palma, hace alusión a tal distinción en la magna festividad.

La realización de las Ferias Artesanales en Bécal, data desde 1937. En este milenio, nuestra máxima fiesta, sigue siendo el mejor escaparate para exponer el arte popular, la sensibilidad y creatividad de manos tejedoras, que hilvanan su presente y futuro económico. Precisamente, en este rincón del sureste mexicano, las cuevas han sido testigo del devenir del tiempo, el florecimiento de la producción sombrerera y el lugar inspirado para ser bautizado como Cuna del Sombrero, por Decreto del Gobierno del estado de Campeche.

La artesanía becaleña, producto campechano para el mundo.

Enhorabuena a la Junta Municipal; a la alcaldesa, Profa. Candy Pacheco Uc; al Comité Organizador 2019; por conservar las tradiciones de nuestra inigualable fiesta anual.

¡Viva la Feria de la Flor del Jipi!

Abril 2019

 
María Durán Vela, Flor de Jipi 1976
 
 
Texto y fotos: enviados por Teresita Durán