Inicio de la página
Comentarios, artículos, columnas...
 

XXX Aniversario del CAM 6. Tejiendo historias de vida

(20 de enero de 2017)
 
 

El principio…

Hace treinta años, el municipio de Calkiní se sumaba a la lista de escuelas públicas de educación especial abiertas en el estado. En la región del Camino Real, las autoridades educativas en turno, autorizaron la creación de un nuevo servicio escolarizado para los alumnos con discapacidad o algún trastorno de desarrollo, que requería de atención profesional especializada a las necesidades de aprendizaje, tipos de ayuda y apoyos específicos para integrarse plenamente a la sociedad.

Jóvenes profesionistas atrapados por ese proyecto, aceptaron el reto: abrir la escuela especial en Calkiní. Visitas domiciliarias, censo de población, gestión con autoridades municipales y actividades de inicio, bajo el liderazgo del profesor Jorge Enrique Puch Millán, el equipo fundador se dio a la tarea de sensibilizar a la comunidad e iniciar la atención escolar en las instalaciones del Centro Psicopedagógico (hoy USAER 18) en el barrio de San Isidro. Después de varios años al frente de  la institución, el maestro Jorge fue invitado por la Secretaría de Educación, Cultura y Deporte a desempeñar otra encomienda, por lo toma las riendas de la escuela –por un lapso de seis meses, la profesora Rosario Rodríguez González. Después de su gestión, cede las funciones directivas, al maestro Gerardo Ávila Sosa. Es su administración que la población escolar abandona las instalaciones del barrio de San Isidro para ocupar el nuevo edificio del Centro de Atención Múltiple (CAM), en el complejo educativo en el poniente de la ciudad. Una escuela ubicada en terrenos amplios, con vegetación y rodeada de un ambiente de tranquilidad y seguridad; aunque lejos del centro de la ciudad, los alumnos continuaron llegando a la escuela a través de diferentes medios de transporte (bicicletas, triciclos, motos, coches, taxis, combi del DIF municipal).

El retiro por jubilación del maestro Gerardo brindó a la profesora Susana Pérez Hernández, tomar la estafeta e impulsar el trabajo prestigioso de la institución. A la fecha, Susi –como cariñosamente le llamamos- continúa con entusiasmo, apoyada con el compromiso solidario de docentes, equipo de apoyo, personal administrativo y de intendencia, escribiendo nuevas páginas del CAM…

 
 

Lo cotidiano…

La sonrisa de los niños es uno de los mejores regalos que reciben los maestros al llegar el lunes a la escuela, a la hora de entrada al aula o cuando salen victoriosos en sus tareas. Recientemente, los alumnos del Centro de Atención Múltiple número seis de Calkiní, iluminados con miradas expresivas y emociones, contagiaron a las autoridades, padres, madres de familia, docentes, personal de apoyo e invitados,  el motivo: la celebración del XXX aniversario de su escuela.

La alegría de niños y adolescentes desbordó. La gratitud de las madres de hijos con discapacidad que acuden al CAM, expresaron con palabras sencillas pero emotivas, el apoyo recibido para que sus vástagos asistan diariamente. Cada mañana se convierte en una jornada esperanzadora para los padres y tutores de esos chicos especiales, saben que la escuela y los docentes esperan su llegada.

Instantes como éstos, suceden casi a diario y no precisamente por ser un día festivo sino porque esa sonrisa con que son recibidos, inspira a permanecer; porque esos brazos se abren como dos cálidas alas para arropar la fragilidad de sus cuerpos y la brillantez de sus mentes.

El ingreso, permanencia y egreso de los alumnos se convierten en permanentes desafíos profesionales, no basta con asegurar el derecho a la educación, ofrecer un cupo en la matrícula escolar sino ofrecer un espacio cálido, seguro, divertido donde aprenden, juegan, conviven y crecen.

 
 

La celebración…

Retomo la frase inicial: la alegría de un alumno equivale al gran incentivo docente, su sonrisa es un regalo; ese instante, no se mide con un examen ni se consigue con evaluación, es la pasión con que se hacen las cosas. La vocación misma en la entrega y servicio. La escuela será por excelencia el oasis de conocimientos, emociones y esperanzas. El CAM 6 sirve a la comunidad, es parte de la sociedad y sus puertas siempre abiertas esperan la llegada de nuevos niños, nuevos padres que estarán siendo acompañados por los profesionales de la educación especial.

¡ENHORABUENA CAM 6!

¡Qué satisfacción de aquel maestro que vive esa experiencia victoriosa y se emociona con la sonrisa de sus alumnos! Son escenas incomparables. Nada lo compensa, sólo la emoción misma. El resultado exitoso se comparte y disfruta plenamente.

Felicidades al colectivo del CAM por esa celebración de servicio a la sociedad, en sus aulas y pasillos, existen huellas de los senderos de sus alumnos por la vida; en sus paredes,  el eco de carcajadas; en los jardines, florecerá todos los días, la esperanza de una educación de calidad para una vida digna de los niños y adolescentes con discapacidad.

Gracias  a los padres de familia por su confianza.

Gracias a los alumnos por esos instantes luminosos que hacen brillar la vocación profesional de sus directores, docentes, personal de apoyo y administrativo que comparte sus conocimientos, sentimientos, voluntades y esperanzas para formar nuevos horizontes en la vida de sus alumnos especiales.

Felicidades amigos solidarios, colegas extraordinarios… su labor trasciende… han dejado huellas en las familias y en sus hijos. Orgullosos de servir a Educación Especial en el municipio y en nuestro estado.

Mi felicitación franca y testimonio de gratitud para ustedes.

Enero 2017

 
 
 
Texto y fotos: Enviados por Teresita Durán Vela, el 20 de enero de 2017