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Columna de Teresita

Educación, el gran desafío

(29 de octubre de 2015)
 
 

El asunto de la educación es complejo, un derecho humano fundamental aun sin garantizar a los infantes de varios países. En México, la reforma constitucional en ese rubro, continúa generando ajustes en los procesos administrativos y operativos para el cumplimiento de las disposiciones de las leyes secundarias para cumplir con el gran desafío “educación de calidad, obligatoria y gratuita”.

La opinión pública es diversa, en tanto algunos la apoyan, otros la señalan como un mandato que no progresará. Dos momentos relevantes, el primero, la nominación de un Secretario de estado, con un estilo dictatorial para promover la aprobación del marco legal; segundo, el relevo del Titular, un ciudadano académico, estratega, joven, dinámico, cuya visión lo acerca al corazón del sistema educativo: la escuela y a los protagonistas directos en el aprendizaje escolar de los alumnos: los docentes.

Ambos  recibieron la encomienda presidencial de rescatar la rectoría de la educación en el país, el proceso está activo. No hay duda, cada persona tiene su singularidad, su propia trayectoria política, historial académico, sus principios y valores. La reforma no se detiene, por el contrario, se impulsa; cada vez, se suman más promotores, como sucedió en la última sesión de la CONAGO, mayor participación, nuevas instrucciones y acuerdos entre los mandatarios. Los gobiernos estatales y autoridades educativas locales, asumieron tareas y responsabilidades para mejorar los resultados en sus entidades federativas, en materia de: mejora de los aprendizajes, alto al ausentismo y deserción, convivencia escolar,  infraestructura escolar, equipamiento y materiales educativos.

El  Plan Sectorial de Educación 2013-2018, establece la política educativa nacional, los ejes, estrategias y alcances en los niveles básico, medio superior y superior. Recientemente, la Secretaría de Educación Pública anunció el mecanismo y la organización de regiones para aproximarse al conocimiento de las realidades imperantes en las zonas geográficas, problemáticas específicas, al diálogo y a la corresponsabilidad gubernamental. Campeche está integrado a la región sur-sureste.

Según, la dependencia federal, la agenda temática con los grupos  regionales, girará en torno a ejes, como fortalecimiento a la escuela (autonomía de gestión, servicio de asistencia técnica a la escuela, consejos técnicos escolares, consejos escolares de participación, calendario escolar y normalidad mínima escolar). Sin dejar de atender, lo correspondiente a inversión en infraestructura escolar, servicio profesional docente, evaluación del desempeño, fortalecimiento académico, entre otros temas pertinentes al modelo educativo. Dichos tópicos son tan solo algunos de los múltiples rubros, todos de interés que han de ser analizados y atendidos, según las necesidades particulares.

Quizá algunos consideren las reuniones como protocolo, gastos de operación, dispendio de recursos o promoción de imagen. En mi opinión, las reuniones regionales son estratégicas para la contextualización de necesidades y problemáticas, al mismo tiempo, motiva a los funcionarios a salir de las oficinas centrales para dejar de leer datos y cifras, para acercarse a la realidad educativa, percibir los hechos, escuchar propuestas, compartir logros, solicitar apoyos, refirmar compromisos y construir puentes interinstitucionales para avanzar hacia la calidad de los servicios educativos y la mejora de los aprendizajes de los estudiantes.

 
 

Educación básica

El primer nivel de escolaridad  de los mexicanos es la educación básica, por su importancia, la administración federal, está promoviendo la difusión del sistema básico de mejora, como el referente vigente para cumplir con las disposiciones del Artículo Tercero Constitucional,  la Ley general de educación y otras disposiciones normativas que regulan la educación básica en el país.

El discurso enfatiza, el reconocimiento de prioridades: mejora de los aprendizajes, normalidad mínima, convivencia escolar, alto al ausentismo y deserción.  Sobre  éstas, el colectivo docente bajo la coordinación del Director, reconoce la problemática del centro escolar, elabora su diagnóstico y elabora la planeación de acciones y metas a alcanzar. A través de una evaluación interna y autoevaluación de docentes y personal de apoyo, la Ruta de mejora escolar, cobra importancia, pues, la propia escuela, establece acuerdos, toma decisiones corresponsablemente e implementa las acciones a lo largo del ciclo escolar. Nada mejor que la escuela misma para reconocer sus fortalezas, identificar sus necesidades, determinar sus áreas de oportunidad y valorar las competencias de los integrantes del colectivo. Como reza la frase “en la escuela todos aprendemos”.

Una de las condiciones para la atención de esas prioridades, es el Consejo Técnico Escolar. En los últimos ciclos, los CTE se están convirtiendo en espacios libres de expresión para compartir experiencias, analizar conjuntamente situaciones, proponer ideas y asumir tareas bien intencionadas para fortalecer las prácticas pedagógicas para la lectura, escritura y matemáticas.

El Consejo Técnico Escolar, hoy por hoy, es necesario para revitalizar los procesos internos de gestión,  el espacio ideal para  abordar desde la realidad de las prácticas pedagógicas lo que sucede con el aprendizaje de los alumnos, reconocer las condiciones favorables y no del entorno, identificar las necesidades educativas de los estudiantes,  el apoyo de la familia, éstos son aspectos fundamentales para analizar y proponer alternativas de solución ante la problemática de la escuela, procurando en todo momento, tomar decisiones y acuerdos, en donde cada uno participe, para que así, como equipo se  pongan en acción los acuerdos a partir de las necesidades propias de la institución. Si no se reconoce lo que debe mejorarse, difícilmente podrán diseñarse estrategias de mejora, involucrar a los padres o  implementar nuevas formas de trabajo, en cambio, si cada docente auto reconoce su área de oportunidad, decide modificar su quehacer, existe la posibilidad de un resultado diferente; en cambio,  si siempre se hace lo mismo todos los días, los productos serán parecidos cotidianamente.

La complejidad de la educación atiende a un hecho multifactorial, en esa madeja, los docentes, asumen un rol protagónico. Son los profesionales cuya responsabilidad es el aprendizaje de los alumnos en la escuela. Sin ellos, el proceso didáctico estaría inconcluso. Sin embargo, la responsabilidad del aprendizaje de los alumnos es compartida por todo el colectivo docente,  la capacidad de colaborar de cada uno de los profesionistas tiene su efecto en los logros académicos de los educandos y en las formas de atención de las dificultades a las que se enfrentan. En ese sentido, la responsabilidad no es exclusiva de un solo maestro, sino una responsabilidad compartida con el director y el supervisor, de ahí, la necesidad de promover el trabajo colaborativo, unificar criterios, elegir estrategias coherentes, pertinentes y comunes entre todos.

La propuesta actual en educación básica invita a una crear una cultura escolar donde se privilegie, mayor participación de los docentes, ellos tienen la oportunidad de externar lo que acontece en el salón de clases, manifestar las necesidades de apoyo que requieren sus alumnos, proponer temas de estudio, plantear proyectos, incluso ofrecer orientación o hasta ampliar la información de algunos contenidos curriculares de los programas de estudio. El maestro de grupo aporta  su valiosa experiencia en las sesiones colegiadas, pues las vivencias que adquiere a diario con los educandos,  enriquece su labor pedagógica y ésta cuando se comparte, contribuye al beneficio institucional.

Retomo  una idea anterior, en la complejidad del sistema y por ende de la educación, no se excluye al docente. El momento socio político y económico, propicia replantear la educación y la función docente para cumplir con uno de los derechos fundamentales de la niñez: la educación.

Octubre de 2015.

 
 
 
Texto y fotos: Enviados por Teresita Durán Vela, 29 de octubre de 2015