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Columna de Teresita

Deseos renovados en año nuevo

(6 de enero de 2013)
 
Monigote del "Año Viejo" en un domicilio de la ciudad de Calkiní (31/12/2012)
 

Las fiestas decembrinas han terminado, la bienvenida al 2013 y la visita de los Reyes Magos se esfumaron rápidamente. El año nuevo inició con una avalancha de acontecimientos: nevadas, acuerdos para detener el problema fiscal y sus repercusiones en la economía mundial; alzas en el precio de la gasolina, desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública a nivel federal, incremento en los artículos de la canasta básica, incertidumbre por la Reforma Educativa, incredulidad por los compromisos del Pacto por México, entre otros  eventos. El panorama pinta desconcierto.

La inestabilidad social en el contexto internacional y nacional afecta a las poblaciones del orbe, modifica las relaciones humanas, abona la inseguridad, sin vislumbrar un paisaje pacífico en Siria, Venezuela, Islas Malvinas, Durango, Veracruz, Guerrero, Cancún, Chihuahua y otras ciudades mexicanas. Si a esa situación agregamos la invasión del consumismo en las sociedades actuales, la accesibilidad a la tecnología digital y el poder de las redes sociales, surgen algunas interrogantes: ¿dónde quedó la intimidad de las personas? ¿la telefonía celular acorta distancias y aleja el contacto físico con los seres queridos? La computadora es la herramienta más usada en el trabajo y en la casa, sin  embargo, aprisiona al usuario y lo encarcela en un cosmos virtual, impidiéndole sostener  la mirada hacia los demás, dialogar con mamá, el compañero o simplemente, sonreír. Ese entorno, poco a poco está quedando vacío de las emociones y los vínculos sociales. Un ejemplo común en la vida de los infantes es el juego, fíjese lo que sucede: los niños han olvidado compartir juguetes, participar en juegos colectivos, damas chinas, lotería, la comiditida o brinca la soga, en su lugar prefieren los juegos electrónicos de violencia, guerras, luchas virtuales para exterminar al enemigo, ¿dónde quedó la magia de la infancia? ¿Quién secuestró la curiosidad? ¿Qué decir de las opciones de entretenimiento de los jóvenes? ¿Y los adultos…? Gran parte de la población está expuesta a infinidad de aislantes afectivos, a dispositivos digitales que acercan peligros sociales y tejidos tóxicos que asedian personas y familias. Las tecnologías de la información y la comunicación están rebasando las formas naturales del lenguaje humano, un riesgo latente… se aproxima a modificar los ambientes sociales.

A finales del 2012, las predicciones relativas al fin de un ciclo en la cosmovisión maya, atrajo la atención de numerosas personas, algunas se dejaron llevar por las campañas publicitarias y otras se interesaron por las interpretaciones de los simbolismos mayas, éstas últimas, clarificaron –al menos- la continuidad de la vida terrenal, el inicio de una nueva era, sí, el comienzo de una época que a nivel mundial se torna difícil; sin el afán de dibujar un paisaje gris, los retos en el presente son mayúsculos, lo que se haga ahora, tendrá consecuencias en el futuro. Pensar críticamente, analizar, comparar, jerarquizar y razonar, son facultades  humanas, no se requiere ser ejecutivo, administrador, funcionario público o académico, para invertir tiempo en la comprensión de la realidad y buscar alternativas de mejora. Las mismas tareas intelectuales las puede practicar  el  ciudadano que diario va de compras al mercado, el vendedor de la tienda de la esquina, la ama de casa, los maestros, pescadores, estudiantes, empleadas de mostrador, albañiles, estilistas, locatarios, taxistas, profesionistas, etc… El ser humano tiene un cerebro maravilloso que permite desarrollar habilidades de pensamiento, vivir emociones, reaccionar instintivamente a los peligros del exterior y defenderse ante las amenazas sociales. Si cada persona capitaliza las cualidades de su mente, reconoce sus fortalezas, admite sus limitaciones y adopta una actitud positiva para no enredarse ante la aspereza de riesgos, ni dejarse atrapar por falsas promociones, sin duda, el abismo de problemas, puede no inducirlo a decisiones equivocadas.

El año nuevo ofrece la posibilidad de desechar los errores, borrar malos hábitos, nutrirse de sentimientos, reencontrarse con su yo y decidir el rumbo de su existencia. ¡Qué importa si el 2012 terminó en números rojos! Es tiempo de multiplicar esfuerzos, sumar experiencias y restar apatía, por el contrario, invente fórmulas novedosas para hacer una estupenda inversión del tiempo en la familia, busque altas tasas de interés afectivo y rendimiento laboral.

Cada amanecer es el nacimiento de una nueva oportunidad, si cada día de este año, se destina, a mirar la generosidad de la vida, los nubarrones pueden no inundar el camino, al contrario, son señales que invitan a sacar fuerza y coraje. El sol puede no alumbrar alguna mañana y no por eso, la tristeza debe permanecer; a veces, una sonrisa ilumina más el rostro que una tarde ardiente de verano. Quizá llegue la noche y no haya pan en la mesa, un día sin comer alguna lección deja. Así que, las carencias anteriores,  deudas de tiempo atrás, sinsabores o pendientes sin resolver, deben ser parte de la lista de ocupaciones para este 2013, posponerlas complicaría la situación, en cambio,  saldarlas, tranquiliza; así, podrá seguir disfrutando las bendiciones que a lo largo de los doce meses llegarán.

Sin  hacer caso a las divinidades, suposiciones o creencias, es buen momento de hacer un balance personal, apenas han pasado unos días de enero y usted, tiene la dicha de vivir hoy, así,  tiene a su favor este instante. Hágalo por usted mismo, sentirá a plenitud la esperanza, esa inspiración para recuperar lo perdido, el entusiasmo para levantarse y continuar la batalla con el pesimismo. En el corazón y la mente está la clave para rellenar el combustible vital, el 2013 puede ser su mejor año. Dispóngase a celebrar este día, uno de los 365 que aguarda el Creador para su gozo.

Agradezco la gentileza de su compañía durante el año que terminó, y lo invito si usted lo permite,  a recibir el mensaje y la reflexión a través de mis palabras. Gracias por la gentileza de su tiempo y atención a estas ideas. En nombre de mi familia, deseamos sinceramente para usted y los suyos, salud, paz, alegría y prosperidad. Feliz 2013.

 
Venta de juguetes en el mercado de Calkiní (05/01/2013)
 
 
 
Texto: enviado por Teresita Durán Vela, 6 de enero de 2013 / Fotos: Santiago Canto Sosa