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Columna de Teresita

Regreso a clases

(17 de agosto de 2012)
 
 

Después de algunas semanas de receso escolar, los planteles vuelven a albergar la curiosidad y energía  de los estudiantes. Una vez más, las puertas de las escuelas se abren para recibir a los niños y adolescentes que iniciarán o continuarán su educación básica.

El regreso a clases se convierte en una desafiante ocupación para los padres y madres, implica cambios en la organización familiar, los horarios y tareas se modifican de acuerdo a las necesidades de los hijos, las distancias entre el hogar y la escuela, y desde luego, los compromisos laborales son determinantes en el tiempo disponible para estar cerca de la institución; es por ello, que los primeros días del ciclo escolar equivalen a semanas de adaptación personal, para los adultos, y más para los estudiantes.

Particularmente este año escolar, las sorpresas estarán a la orden del día. Según las  disposiciones de la Secretaría de Educación, la Reforma Integral de la Educación Básica, plantea una serie de sugerencias en los enfoques pedagógicos, metodologías para la enseñanza y centra la atención en el aprendizaje de los alumnos. Con base al Plan y Programas de Estudio 2011 se proponen cambios en la organización de los aprendizajes esperados de los alumnos y en la concepción de evaluación; estas propuestas invitan a los maestros, directores y escuelas a trasformar las prácticas acostumbradas ante el desafío del enfoque actual de la educación por competencias; es decir, las maestras y maestros de Prescolar, Primaria y Secundaria, planificarán su trabajo docente con base en los indicadores de logro descritos en los aprendizajes esperados de los campos formativos, bloques y/o  asignaturas del grado o período escolar;  además, se implementa el uso de cartillas de evaluación en lugar de boletas de calificaciones.

Los cambios atienden a procesos paulatinos. Por mencionar algunos: sustituir prácticas añejas por otras más participativas, evaluar no sólo mediante pruebas objetivas, sino diversificando los instrumentos de evaluación, según el campo formativo, tema, proyecto o asignatura del grado escolar. Es tiempo de sustituir las recetas y los moldes para obtener productos nuevos. En esta nueva época, los niños están creciendo en la era de la tecnología; los adultos que poco a poco se aíslan del mundo digital, están negando su potencial para seguir aprendiendo y sin darse cuenta, se alejan del entorno globalizado.

 
 

Ante tal circunstancia, los profesores necesitan actualizarse, no sólo en el conocimiento de principios pedagógicos sino en el aprendizaje de otras formas de enseñanza, desarrollando a la par habilidades digitales, para su integración plena a este universo de las tecnologías de la información y la comunicación. En los últimos doce años, la capacitación y actualización de los maestros en servicio ha sido asunto de primer orden. Corresponde a cada educador aprovechar al máximo y sacar provecho de la oferta académica gratuita de cursos, talleres, diplomados, materiales y recursos bibliográficos, audiovisuales, virtuales, etc… Amén de los incentivos creados por el Gobierno Federal, como el Estímulo a la calidad docente o el Programa de Carrera Magisterial. Cada maestro es capaz de impulsar su autoaprendizaje y lograr su profesionalización.

El regreso a clases plantea la oportunidad de mayor acercamiento entre la escuela y la familia. La comunicación y el apoyo mutuo entre padres y maestros será uno de los puentes para compartir la responsabilidad del aprendizaje escolar y la educación de los hijos. En la medida que ambos se interesen por atender y ofrecer a cada estudiante lo que necesita para aprender, con seguridad obtendrán resultados satisfactorios. El diálogo y las reuniones periódicas serán de gran ayuda para acordar las formas de trabajo, el tipo de tareas, ejercicios y materiales necesarios para realizar las actividades del libro de texto en el aula o el hogar. La corresponsabilidad del padre y maestro será un factor decisivo en el carácter formativo de la educación. Las acciones y decisiones  para mejorar la calidad y en consecuencia, formar alumnos competentes, requieren del trabajo colaborativo de los agentes de la educación y la disposición a la innovación.

Aunque el panorama dibuja otros horizontes, nuevos desafíos profesionales surgen para los educadores; los padres de familia y tutores tendrán dudas y expectativas. Hay mucho por hacer en las escuelas, el maestro por sí solo puede lograr poco; si crea alianzas con los directores, padres y alumnos, logrará más.

El inicio del ciclo escolar abre ventanas amplias para mirar más allá de las paredes del salón y los muros del plantel. La escuela seguirá siendo por excelencia el lugar ideal para la socialización de los conocimientos y el ambiente para el aprendizaje.

El regreso a clases pone en las manos de los docentes una caja de herramientas con funciones diferentes y ofrece las mentes de los alumnos para desarrollar las habilidades del pensamiento crítico y creativo. Las cartas están puestas sobre la mesa, los jugadores están listos… el premio ya lo tienen: ¡la formación del futuro ciudadano que vivirá y trabajará en las próximas décadas!

 
 
 
 
Texto: enviado por Teresita Durán Vela, 17 de agosto de 2012 / Fotos: Santiago Canto Sosa