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Columna de Teresita

Primera infancia. Desafíos y compromisos

(29 de febrero de 2012)
 
 

Desde el punto de vista biológico, el desarrollo del niño, evidencia la evolución, su disposición explica el potencialdel cuerpo y el cerebro, como dispositivos naturales de la especie humana para el aprendizaje; por ello, la importancia de la salud, estimulación temprana, cuidados y experiencias de vida, para que desde el nacimiento y hasta los primeros seis años, los infantes desarrollen al máximo sus capacidades sensoriales, intelectuales y emocionales. Esta es tan sólo una de las razones para reflexionar y tomar decisiones pertinentes que aseguren en la primera infancia, los derechos de los niños, a una atención integral de calidad.

El tema de la primera infancia fue puesto en la mesa de análisis, para que de manera conjunta, maestros, educadores, personal de apoyo en las estancias infantiles, instructores comunitarios, autoridades educativas y legisladores de México y representantes de países miembros de la Organización de Estados Americanos, reconocieran la situación actual y los programas implementados desde diversas instancias en algunos países latinoamericanos, para la atención de la población infantil.

La Reunión Internacional de Primera Infancia, celebrada en la capital campechana, fue escenario para conocer y compartir experiencias, respecto a las políticas ymodelos educativos aplicados con ese sector poblacional. Chile, Perú, Brasil, Costa Rica, Venezuela y Colombia, por citar algunos, estuvieron representados. Nuestro país, también participó con experiencias, presentación de los programas de SEP, CONAFE y SEDESOL. Sin lugar a dudas, la diversidad de estrategias, recursos económicos, políticas de estado y condiciones socioculturales, disponen mecanismos, montos de inversión y estrategias para atender a las futuras madres, a los niños y sus familias. Sin embargo, el rezago social existe en América y la rendición de cuentas, una tarea pendiente.

Se requiere más voluntad política, presupuesto, programas integrales, profesionales de la salud y la educación, infraestructura física, sensibilidad en los administradores públicos,entre tantos requerimientos de una larga lista y aun así, no se concreten las formas para asegurar educación inicial de calidad y calidez.

Los niños de hoy serán los ciudadanos del mañana, y por ellos, los esfuerzos de gobiernos y políticas públicas, las decisiones de legisladores, experiencias de los educadores, así como, la sensibilidad de padres, madres y cuidadores, converjan en la construcción de entornos sociales óptimos para que las niñas y los niños, crezcan con seguridad y bienestar.

Ante los desafíos en torno a la infancia, los discursos seguirán siendo vacíos si no se actúa con responsabilidad, en forma interinstitucional y apegados a las necesidades y contextos. Es conveniente que los gobiernos, instrumenten leyes y mecanismos que alienten la responsabilidad compartida, la colaboración entre sectores e instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil.

Para combatir el rezago, la pobreza, delincuencia y una sociedad que vive con violencia, es urgente atender a los infantes desde edades tempranas, para asegurar con firmeza los cimientos de una formación con vínculos afectivos sólidos, nutrición, salud, habilidades de pensamiento, competencias para la vida y el aprendizaje, que les asegure el pasaporte para su desarrollo humano y la vida en sociedad. Es inaplazable un modelo educativo integral, fortalecido para los pequeños de la primera infancia, sus padres, la familia y comunidad.

Si deseamos un Campeche sin delincuentes, un México libre de violencia y una América democrática, con ciudadanos competentes para sobresalir e impulsar el desarrollo de su patria, en las evaluaciones de la OCDE, mejorar los índices de productividad, crecimiento económico y con calidad de vida, es tiempo de apostar a la educación de los infantes. Momento de rescatar el protagónico de las madres, padres y maestros en la educación infantil, ellos son una alianza fuerte, con voz y capacidad para hacer eco de mejores condiciones para el desarrollo de los pequeños. Unirse con los legisladores y gobiernos, equivale a sumar voluntades y esfuerzos para un mejor presente y futuro promisorio, de paz, trabajo y bienestar para los jóvenes de las siguientes décadas. Cada asistente de la Reunión Internacional, desde su trinchera,tiene derechos y obligaciones;también tiene la oportunidad de abrazar un compromiso personal para brindar a los niños y sus familias, experiencias y aprendizajes, que permitan abrir nuevas ventanas para ver el entorno y cerrar las puertas a la violencia.

La Declaratoria de Campeche en torno a la primera infancia, es un paso hacia la consolidación de iniciativas y propuestas de mejoramiento para la formación y desarrollo de las personas de este milenio. Ojalá que los conocimientos y experiencias de los asistentes se retroalimenten, nutran los sentimientos, fortalezcan los valoresy actitudes positivas hacia un futuro mejor. Dejemos la semilla de la paz en el corazón y la mente de los niños de nuestra tierra, ellos serán el fruto de las escuelas y familias, la cosecha de la comunidad.

San Francisco de Campeche, Cam. Febrero de 2012

 
 
 
Texto: enviado por Teresita Durán Vela, 29/02/2012 // Foto: Santiago Canto Sosa, 2011