Calkiní, 20 de junio de 2019
 
Pedro Raúl Canul Maas, una de las mejores voces de Calkiní
 
 

Por Carlos Fernández Canul.- Casi todos los días se le podía observar en la esquina de las calles 22 x 23, la mayoría de las veces platicando con sus amigos, y en otras rodeado de niños y jóvenes, enseñándoles a tocar la guitarra.

Esto lo realizó durante varios años, hasta pocos días antes de partir hacia el viaje sin retorno. Los vecinos comentan que la esquina debía llamarse “Pedro Canul”.

 
 

Pedro Raúl Canul Maas (mejor conocido como Pedro Canul) nació en Calkiní, el 19 de octubre de 1940. Sus padres fueron Luciano Canul y Cecilia Maas; fue el menor de tres hermanos: Cristóbal, Olegario y Pedro. Cursó hasta el 3er. grado en la Escuela Primaria “Mateo Reyes”. Contrajo nupcias con Irene Canto Gutiérrez; sus hijos son: Cecilia Candelaria, Margarita Marbella, Emily Euremí, Irene Isabel y Diana Denise Canul Canto.

Desde los 14 años inició cantando en el Coro de la Iglesia. Desde joven empieza como cantante con la Orquesta de Cirilo Canul; luego, siguió con la Orquesta del Chamaco Cervera, también en la Orquesta “Columbia” de los hermanos Calán.

ASCENSO EN SU CARRERA. Se integró a la Orquesta “Cienfuegos”. Luego con la Sonora “Campeche”, pero viendo que no había avance se traslada a la ciudad Mérida, Yucatán; ahí cantó con numerosos grupos musicales como “Los fabulosos”. Después, conoció al maestro Ponciano Blanqueto y se integra a su Gran Banda; aquí grabó su primer disco “El cumbiamberito”, “Carro viejo” y a ritmo de jarana “El pibinal”.

En 1968, la Banda de Ponciano Blanqueto fue invitada -como la mejor banda del sureste- a la Ciudad de México, a la inauguración de los Juegos Olímpicos. Pedro era el vocalista.

Al venir la decadencia y desaparición de la Banda de Ponciano Blanqueto, se integra a numerosos grupos como la Orquesta Jaranera de “Arturo González”, “Los Riviera”, y “Los Auténticos”, con estos viajaron a México para actuar en Televisa; posteriormente, forman “La chácara” que se estrena en la sala de fiestas de Santiago, en Mérida.

LE CANTA AL PAPA JUAN PABLO II. Graba una canción para el Papa Juan Pablo II en su primera visita a México, en 1979, a petición de compositores yucatecos; la melodía se llama “Las Sandalias”. Grabó numerosos discos, destacando la canción “El cornudo”; de igual manera, a petición de compositores, graba pasodobles dedicados a los toreros “Juli” y “Sotoluco”.

Le gustaba interpretar el éxito de la Sonora Matancera: “El hierberito moderno”.

Enseñó a tocar y a cantar a varios niños y jóvenes (Miguel Kú Sosa, Alfredo Briceño Huchín, etc.). Otro dato importante: nunca le cobró a nadie. Fue un artista versátil, dominaba varios instrumentos: guitarra, wiro, timbales, batería, maracas, tumbadoras…

 
 

Durante muchos años, escribió letra y música de “Las Viejas Verdes”, comparsa del carnaval. Además, escribía las “jotas” cuando éstas se acompañaban de música viva y el hacía los arreglos musicales. Lo acompañaban músicos como Manuel Mas y Chechín (Gilberto Cuevas).

En amena charla en su domicilio, su sobrino Mario Alberto Canul Maas me cuenta sobre la vida de Pedrito; mostró varias fotos y discos del cantor. Hay anécdotas de mi tío: un día la Orquesta donde cantaba llegó al pueblo de Chunkanán; como no llegó Pedro el cantante no la dejaron actuar. Otra una vez, en un gremio del mercado no había timbalero en el grupo y se vio obligado de tocar hasta llegar al templo. A veces cuando no tenía trabajo se iba a cantar a Cancún, Playa del Carmen, en bares.

Estuvo a punto de grabar un disco de boleros, pero no lo logró. Su última actuación fue en el “Ceibo”, cantó con el grupo de trova de Alfredo (Briceño) Huchín, en un aniversario de AA.

Su sobrino nos abre el arcón de sus archivos del recuerdo, nos enseña muchas fotografías y discos del gran Pedro Canul: para mí fue un gran artista polifacético y un gran ejemplo a seguir.

Se ha ido una de las mejores voces de Calkiní; recorrió gran parte del país, alternando con muchas voces y músicos, llevando muy en alto el nombre de esta tierra. Es justo reconocer a este gran valor, pues como siempre sucede en vida nunca le hicieron ningún reconocimiento a este artista.

Pedrito, donde sea que te encuentres, seguirás cantando con esa hermosa voz que deleitó a varias generaciones desde los años 60’s.

Un cáncer en la garganta acabó con la vida de Pedrito, el 15 de diciembre de 2012, quien fue despedido en el panteón municipal por el grupo de trova que fundó.

Calkiní, Cam., a 16 de junio 2019.

Fuentes de información: Mario Alberto Canul Maas y Cecilia Candelaria Canul Canto.

 
 
 
Texto y fotos: Enviados por Carlos Fernández Canul, el 20 de junio de 2019