José (Roque) Fuentes Castellanos nació en esta ciudad, el 11 de octubre de 1927. Sus padres fueron Aureliano (don Guayón) Fuentes Avilés y Rita Castellanos González; fue el mayor cinco hermanos: José, Mirca, Julio, Dilio y Libia. Sus estudios de educación primaria los realizó en la escuela “Mateo Reyes”. Fue acólito en el templo de este lugar; sus padres eran pobres, su papá se dedicaba a la sastrería; fue cuando el Pbro. Martín Palmira Lavalle, de Campeche, pidió autorización a sus padres para enviarlo a estudiar en el Seminario de Xalapa, Veracruz, esto fue a los 11 años de edad, el cual fue embarcado hacia su escuela de formación. Cabe mencionar que al ingresar al Seminario le quitaron el nombre de Roque.
A los 22 años se ordena como sacerdote, de manos del Obispo de Campeche, Dr. Alberto Mendoza y Bedolla. Canta su primera misa en la Catedral de Campeche, en 1938, y en julio del mismo año canta su misa en Calkiní.
Su ministerio lo desempeña en la Catedral de Campeche; luego, en Ciudad del Carmen; y por último en Chetumal, Q. Roo.
Se caracterizó por ser amigable, de buen corazón, humilde y un buen deportista. Constructor de la Capilla de Guadalupe en la colonia del mismo nombre de Chetumal. Para lograrlo se compromete con el Gobernador del Estado a entrenar a los jóvenes en los deportes de básquetbol, fútbol, béisbol, así como arbitrar los juegos; de esta manera lograr construir la capilla, y la esposa del Gobernador dona la imagen de la misma; en esa capilla vivió hasta el día de su muerte.
EL PADRE PIERDE LA VIDA TRÁGICAMENTE.
Terminando el Congreso de Calkiní, el Padre Fuentes se reincorpora a su apostolado en su parroquia en Chetumal, y fue el 31 de octubre de 1961 cuando acude al aeropuerto de Chetumal; en ese momento se alistaba un contingente para llevar auxilio a numerosos damnificados para la ciudad de Belice y Dangriga, que por el azote del ciclón “Hattie”, con categoría 5, había destrucción en esos lugares, dejando 307 muertos. Ahí abordan un Bombardero de la F.A.M., Matrícula BHB1508 Núm.4, en el cual suben seis personas; al faltar uno, invitan al Padre Fuentes para que los acompañara. Él, de prisa, le dice a sus compañeros: “avisen a mi papás que me voy…”. Fueron sus últimas palabras, ya que la aeronave se estrelló y perdió en las selvas de Belice. Al correr de los días, semanas, meses, años, de intensas búsquedas, no se encontraron los cadáveres ni restos de la nave aérea.
A LOS NUEVE AÑOS: “APARECE EL AVIÓN PERDIDO CUANDO EL CICLON ”HATTIE”.
Así tituló el Periódico “El Informador” de Quintana Roo, del 5 de abril de 1969; al fin, fueron encontrados los restos de la aeronave, cuando ya habían transcurrido nueve años del percance, cuando un campesino encontró los restos de la aeronave a orillas de un pueblo cercano a Belice, completamente “saqueada”, solamente se identificaron los restos del piloto.
REPOSAN SUS RESTOS EN UN MONUMENTO EN EL PANTEÓN MUNICIPAL DE CHETUMAL.
Al no ser identificados los restos de los ocupantes de la aeronave, las autoridades los sepultaron en un “mausoleo” del panteón, colocándole encima el "motor de la aeronave", así como una lápida con los nombres de los fallecidos que “entregaron su vida en cumplimiento de su deber”. Los fallecidos fueron: Tte.P.A. Juan Sosa Martínez (piloto), Subte. P.A. Gilberto Hernández Vega (copiloto), Sargento 1º. Juan Magaña Sánchez, Pbro. José Fuentes Castellanos, Dres. Ramón Mendoza Vega (jefe de servicios de salud) y Enrique Paredes Aguilar (subdirector del Hospital Morelos), y Prof. José Sevilla Arden (Dtor. de Educación Física del territorio).
Como todo humano y ”siervo de Dios”, entregó su vida al llevar auxilio espiritual a los moribundos y heridos de aquel fatídico día que lo condujo a un “viaje sin retorno”. El recuerdo eterno del Padre Fuentes quedó en la mente de quienes lo conocimos. Vaya un “Reconocimiento Postmorten” a este ser que entregó su vida en el cumplimiento del deber… Descansa en paz, Padre Fuentes…, ya que a través del tiempo y la distancia tu recuerdo e imagen quedaron grabadas en la historia y atmósfera de esta tierra que un día te vio nacer.
Calkiní, Campeche. Enero de 2014.