Calkiní, 13 de enero de 2016
 
Jorge Ramón Pech Salazar (Gito Pech), gran beisbolista y conductor
Por Carlos Fernández Canul
 

En los últimos años, en esta ciudad se realizan infinidad de eventos políticos, culturales, etc.; cuando éstos se exhiben ante público, se debe de contar con un conductor o animador que es el encargado de dar el preámbulo para iniciar el evento de cualquier índole. En este lugar surge una figura inconfundible y cotidiana para estos menesteres, ya que no puede faltar porque posee la elegancia, porte y vocabulario adecuados, me refiero a un gran conductor y señor de la palabra: Jorge Pech Salazar, mejor conocido como Gito Pech, quien se convirtió en un elemento necesario para estos eventos.

Don Jorge Ramón nos recibe en la sala de su hogar, con la amabilidad que lo caracteriza, para que nos relate parte de su vida. Nació el 13 de noviembre de 1950, en la ciudad de Dzitbalché; sus padres: Gilberto Pech Pérez (+) y Adela Salazar Medina.

JORGE PECH SALAZAR (20/06/2002)
 

Es el 3° de cinco hermanos: Guillermina, Gilberto, Adelita, Jorge y Carlos Fernando. Sus hijos son Nilda Jezabel, Roberto Carlos, Yenny y Erika Guadalupe Pech Uriarte. Su esposa actual es María de los Ángeles Pat Torres.

Su gusto por el beisbol lo inicia desde pequeño, cuando se reunía con sus amigos en el barrio de San Roque en su natal Dzitbalché. "Ahí jugaba con unas pelotas rústicas de hilo que comprábamos y que las bateaba hasta detrás de la que ahora es una Casa Comercial; ahí me di cuenta que tenía un poder natural para depositar la pelota atrás de muchas bardas y campos".

Agrega: "Me fui a estudiar en la Escuela de Educación Física en Villahermosa, Tabasco; pertenecí a la Cuarta Generación (1965-1969); estudié casi todos los deportes. Mi profesión como maestro de educación física me permitió especializarme en el beisbol. Recuerdo a mi maestro de beisbol que siempre hacía corajes porque nunca me pudo dominar con sus diferentes lanzamientos. De ahí me fui a trabajar en Culiacán, Sinaloa, fue donde incursioné en una Liga Municipal (contaba con 20 equipos); luego, en la liga Estatal (jugábamos en el campo de los “Tomateros”). La posición que jugaba era en las paradas cortas, inspirado en uno de los mejores short stop del gran equipo de los “Tomateros de Culiacán”, Saúl Mendoza; jugué la 3ª. base y me gustó.

Mis grandes amigos y patrocinadores, Félix Amílcar Escalante (+) y José Luis Peña, que gracias a ellos y sus influencias ante el gobernador del estado, Eugenio Echeverría Castellot (+), lograron mi cambio de Sinaloa al estado Campeche, porque solamente venía a jugar en los dos meses de vacaciones cada año. En aquel entonces vine a reforzar al equipo de "Selección Dzitbalché”, el cual participaba en la Liga Estatal logrando por tres años consecutivos el título de Campeones, esto fue en los años de 1982-83, 1983-84 y 1984-85. Recuerdo el que le ganamos a Seybaplaya, en el campo deportivo “Venustiano Carranza” de Campeche; ahí pitcheó el gran “Caballo de hierro”, Pilar Rodríguez (pitcher de lujo de los "Leones de Yucatán"), quien confesó después que le ganamos a Seybaplaya, que yo fui el único que no me pudo dominar con sus envíos, ya que le batié un cómodo jonrón (nunca cobré un quinto en los encuentros en la Liga Estatal Campechana).

Cuando bajé a mi estado natal, trabajé en tres escuelas: en la Primaria Carlos R. Menéndez y la Secundaria Federal Cabalán Macari, de Hecelchakan, y en la Secundaria de Pomuch, Campeche".

EL INICIO DE CONDUCTOR.

Don Jorge ¿cómo fue su inicio en esto de la conducción?

Fue por accidente; un día se iba a realizar un homenaje cívico en la escuela y el director me dijo: Jorge, conduce el programa, y desde ese entonces sentí el gusto por este trabajo.

Tuve invitación y oportunidad de jugar con los "Piratas de Campeche" y "Pericos de Puebla", pero seguí jugando como refuerzo del equipo de  Palenque (Chiapas), Isla Aguada y otros. Cada semana agarrábamos el ferrocarril en Calkiní, Roque “Pulpo” Sánchez (+), Pilar Rodríguez y un servidor. Aquí surge una anécdota: una mañana llegamos temprano a Palenque y nos recibieron varios niños que gritaban Gito, Gito... y abrazaban a Roque y a Pilar Rodríguez y a mí; solo nos veíamos las caras y nos reíamos, hasta que ellos dijeron ese chaparrito… ¡es Gito! (porque pensaron en un hombre negro y alto). Los chiquillos me abrazaron, cargaron mis maletas y me llevaron hasta el hotel… Recuerdo con respeto a mis grandes amigos que fueron Roque "El Pulpo" Sánchez Espadas (+), a Milton González (+), a “Lol” Dolores Kantún (+), a "Chivo" Pacheco, a "Yuma", "Tarzán" Gómez, a Felipe González, Calín Vera y otros.

EL MOTE DE “GITO”.

Este mote me lo puso Teófilo, el gran “Lito" Cuevas, ya que fue cronista deportivo. Otro apodo fue el “Supermán del Camino Real" y “Santo” me lo puso el periodista campechano Ariel Herrera Zozaya (+), éste tenía razón porque cuando corría mis piernas tenían mucha velocidad y oía el coro de los niños en las gradas… “santo, santo…”. Esto me causaba emoción y satisfacción. Confieso que nunca abusé del alcohol, del cigarro, y otros, siempre fui un hombre sano y deportista de gran complexión; ahora que me enfermé de un mal del colon -que estuve al borde de la muerte por dos veces- estuve internado en la clínica del Issste de Mérida, y bajé mucho de peso. Ahora me recupero aquí en la casa y me doy cuenta que las piernas de Supermán ya no responden para poder volar. El Creador me ha dado otra oportunidad de vivir y espero que me conceda un poco más de vida.

RECONOCIMIENTOS.

Ha recibido varios reconocimientos como el de la Sociedad Cultural, Coreográfica y Deportiva “Círculo Juvenil”, de Dzitbalché, que le entregó un Reconocimiento y Homenaje (10 de mayo de 2014) por su destacada trayectoria en el beisbol por los tres campeonatos obtenidos por la “Selección Dzitbalché” en forma consecutiva, poniendo muy en alto el nombre de esta tierra. Otro fue el que le otorgó Manuel Avilés Cuevas, director de la Academia de Danza “O Koot”, por haber sido conductor por varios años de los Festivales de Clausura (2015). Otro reconocimiento más fue el que le dio el Ayuntamiento de Calkiní en el mismo año.

Don Jorge aconseja a las generaciones jóvenes que gustan de la conducción: les ofrezco mi orientación y apoyo, no es fácil pararse ante un público, hay que prepararse y dar lo mejor de cada uno y no ser protagonistas sino humildes.

Sumido en sus recuerdos, junto a sus Reconocimientos, me enseña las fotos de sus hijos y nietos y una muy especial que recuerda, casi con lágrimas: "es mi nieta, Susy... Ésta fue una niña especial, la guardo en mi corazón y fue Niña Teletón 2012, hoy ha partido hacia el viaje sin retorno".

Para finalizar, Pech Salazar envía un mensaje: "Mi agradecimiento y respeto al pueblo de Calkiní, porque cuando me vine a residir específicamente a esta ciudad, fue porque es un lugar de gente preparada, rico en tradiciones, costumbres y cultura; hice lo posible por adaptarme, me preparé para poder servirles  y hacer lo mejor para toda esta gente. Estoy satisfecho, me dio gusto servirles y agradecido de las atenciones que recibo de esta gente que me aprecia; y, de verdad, de corazón, muchas gracias... Cuando un día me vaya, ya le dije a mi esposa que diga: ...Gito se fue a conducir ahí… arriba…".

Calkiní, Campeche. Enero de 2016.

 
 
Texto: Enviado por Carlos Fernández Canul, 13 de enero de 2016 / Foto: Santiago Canto Sosa