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El
19 de agosto se conmemora el onomástico de San Luis Obispo, santo
patrono de la comunidad parroquial de Calkiní. Según la Enciclopedia
de la Religión Católica, Tomo IV, Barcelona, España, Dalmau y Jover,
1953, p. 1444, este personaje “fue hijo de Carlos II de Nápoles
y sobrino segundo de San Luis, Rey de Francia. Desde 1288 a 1294
estuvo en Aragón, y desde 1294 a 1295 en Barcelona, en calidad de
rehén por su padre. En 1296 renunció a su derecho a la Corona de
Nápoles, se ordenó sacerdote e ingresó a la Orden Franciscana, con
la cual había establecido ya estrechas relaciones en Aragón. El
Papa Celestino V le nombró, en 1294, Arzobispo de Lyon, nombramiento
anulado por Bonifacio VIII al año siguiente; sin embargo, Luis fue
elegido arzobispo de Tolosa del Languedoc en 1296, en cuyo territorio
desarrolló una breve, cuanto fructífera, actividad caritativa. Luis
fue canonizado en 1317; muchas veces se le representa como un obispo
joven con hábito franciscano.”
El
29 de agosto de 1561, Fray Alonso de Ponce, Comisario General de
la Orden Franciscana en la Nueva España, celebró la primera
misa en el templo dedicado a San Luis Obispo de Tolosa. En
este recinto se venera también al Cristo de la Misericordia, al
que se le celebra su Novenario en el mes de octubre.
El
campanario aún resuena en el devenir de bronce, llamando a voces
susurrantes a quienes escuchan sus ecos que parecen decir:
Aquí abandona su fiebre el cierzo,/ aquí deja el espíritu
llantos de lodo./ En este breve paraíso/ el alma pliega su razón
y vive eterna/. Atrio de cálices,/ aquí reina la calma y brota el
aire franciscano/ en busca de su plétora./ Aquí arde la hiel y al
extinguirse/ curte a la imagen del dolor./ Y aquí también, tendido
en el altar/ Cristo regala estrellas/ al vástago del hambre religiosa.”
La
presencia de los frailes fue muy fecunda en este lugar. Habitaron
el convento y enraizaron en el patio de esta población la semilla
de las bienaventuranzas. Durante los siglos XIX y XX, los curas
interinos o sacerdotes encargados de la iglesia, han sido apoyados
por tenientes de cura y vicarios en su labor entre los cofrades.
En
1961, se realizó un Congreso Eucarístico en la Parroquia. Hasta
gran parte del siglo XX los Padres predicaban su mensaje en el púlpito,
construido en la parte derecha del templo, que dejó de usarse en
la década de los 60’, en época de Monseñor Gonzalo Balmes, al llegar
a esta ciudad la novedad del micrófono.

En
los últimos 182 años de historia eclesiástica, cerca de 25 presbíteros
han realizado su ministerio en Calkiní, dirigiendo a la grey católica
en la práctica de sacramentos y mandamientos de la ley divina. Cabe
resaltar la labor de otros clérigos conocidos por las diversas generaciones;
éstos han servido al pueblo de Jesucristo siendo adjuntos en la
tarea evangelizadora de quienes se mencionan a continuación, datos
que pueden no ser del todo precisos, por la ilegibilidad de algunos
los manuscritos consultados en el Archivo Parroquial.
Fray
Manuel López (1818-1824), Fray Juan José Garrido (1824-1829),
Fray ____ Rodrigo (1829-1832),
Fray Estanislao Carrillo (1832-1835),
Fray José Bacilio Abreü (1835-1848),
Fray Narciso Sansores (1848-1855); Juan Manuel Pasos Gala
(1855-1860) y (1865-1870); Vicente Gómez (1860-1864); Luciano
Carrillo (1871-1877); Rudesindo Trujillo (1878-1883); Francisco
García Fernández
(1883-1890) y (1897-1914); Juan Francisco Arauz Hercila (1890-1896);
Julián Coello (Misionero, 1915-1918); Faustino Rebolledo (1919);
Miguel A. Peña y Montero (1919-1925); Pedro Lorenzo García Ortega
(1925) y (1929-1931); Mons. Gonzalo Balmes Noceda (1925-1926)
y (1931-1972); Luis Higinio Maldonado (1926); probablemente,
no hubo párroco del 25 de julio de 1926 al 14 de junio de 1929,
debido a la persecución religiosa en nuestro país; Raúl Herrera
Cuevas (1972-1977); José Cirilo Ruiz López (1977-1982); Antonio
Hernández Guillén (1982-1991);
Tomás Alba Hernández (1991-1996); Filiberto Campos Carrillo (agosto
de 1996-marzo de 2000), José de los Santos Zaldívar Ahumada (marzo
de 2000-agosto de 2004) y José Luis Betancourt Escalera
(26 de agosto de 2004-mayo de 2008).
La
manera de celebrar a San Luis Obispo ha ido cambiando en el transcurso
de los años, desde la realización de misas, rosarios, adoraciones
nocturnas, etc., durante una gran parte del siglo XX, hasta la organización
de eventos culturales y deportivos en el resto del período secular.
Sin embargo, en esta última etapa se dedicaron más aniversarios
al Cristo de la Misericordia (en octubre), que al santo cuyo nombre
se esculpió en la memoria del catolicismo de Calkiní. Algunas personas
de avanzada edad, recuerdan que se ofrecían Mañanitas a San Luis,
a las 4:00 a.m., ya que la primera misa se hacía a las 5:00 a.m.
hace más de 50 años. En tiempos del padre Balmes, se hacían festivales
en el teatro por ese motivo
Para
que los párrocos contaran con la participación de numerosas personas
en estas manifestaciones, necesitaron ayuda de vicarios, quienes
se encargaron de formar grupos
apostólicos (aún lo siguen haciendo), con el fin de crear
disciplina y responsabilidad en ciertos aspectos de la tarea pastoral,
promoción del catecismo, de la liturgia y de las festividades en
fechas especiales: Epifanía, Semana Santa, Corpus Christi, Novenarios
de octubre, Natividad del Señor, etc. Además, se proyectaban películas
de los 15 Misterios, en la Semana Mayor; se realizaban retiros espirituales
en “el cañón” y en otras partes del ex convento; se
levantaban Nacimientos en lo que ahora es el Teatro “Gonzalo
Balmes”, éste se utilizaba para la presentación de obras dramáticas
y cómicas, así como de pastorelas en fiestas decembrinas, que incluían
la asistencia de una muchedumbre infantil durante las Posadas, después
de asistir al Rosario, con sonajas en las manos, con la finalidad
de alegrar el camino de los peregrinos José y María.
Algunos
de aquellos grupos (varios sobreviven) son: Acción Católica, Cortesanos
de San Luis, Vicente de Paúl, Corte de María, Congregación Mariana,
Catecismo, etc., que festejaban con regocijo el 19 de agosto, como
un día especial en sus vidas espirituales.

Después
surgieron otros como Adoración Nocturna, Legión de María, Movimientos
de Cursillos de Cristiandad, Foro J.A.P.Y.A., ACAN, etc. En este
año existen 24 grupos, entre ellos están: JUFRA,
M.F.C., PRODEFE, Pastoral Juvenil, Colectoras, Renovación,
Pascua, JACRIS y Jornadas, además de varios de aquellos que funcionaban
en los finales del siglo XIX y principios del XX.
En
1998, al darse cuenta el Padre Filiberto Campos, que la población
casi se había olvidado de San Luis Obispo en su día, comenzó a organizar
diversas peregrinaciones y otras actividades en las capillas, comprometiendo
a gremios de raigambre en el medio local para celebrar las festividades
en honor del santo que tiene impresa su Imagen antiquísima en el
retablo de madera de la iglesia.
Con
la venia de los Obispados de Yucatán y Campeche (éste desde
1895), han asistido al templo presbíteros de enorme vocación
e inigualable entusiasmo, que han prendido la mecha en el corazón
de los habitantes para basar sus acciones en cimientos sólidos.
De los sacerdotes que han servido a la comunidad como curas
provisionales, tenientes de cura, vicarios u otros nombramientos,
en más de una centuria
y media, se pueden citar los siguientes: José Antonio Glory, Francisco
Roberto Ríos, Francisco G. Rivero, Ramón Peniche, José D. Cetina,
Bartolomé Castillo, Guillermo Manzanilla, Ezequiel Castro Villarroel,
José Antonio Tejeda, Jaime Coromina, Fermín Elejalde, Juaquín
García
Rosado, Emilio Rodríguez, Álvaro Cervera, Catarino Delgado, Melesio
García, Javier Leal, Humberto Cauich, Ramón Sarmiento, Pedro González,
Nicolás y Florentino Manzanilla, Luis Vadillo, José Ángel Couoh
Cuevás, Miguel Pacheco, Rogelio Ávila Gamboa, Manuel Domínguez
Martínez,
José Manuel Casanova Medina, Jorge Leopoldo Flores Pérez y Jorge
Sánchez Pacheco.
La
mayoría de los que han sido párrocos, también fungieron como tenientes
de cura, vicarios o bautizantes, resaltando la presencia de impartidores
sacramentales durante los dos últimos siglos, que provenientes de
otros lugares, como aún se hace, guiaban el trabajo inacabable de
los pastores católicos en el municipio, y actualmente, en esta Parroquia.
Entre
ellos se anotan nombres como los de Fr. Francisco Rodríguez, Fray
José María Izquierdo, Fr. Juan Esteban Argáez, Fr. José Valladares,
Fr. Anselmo Abila, Fr. Antonio Garrido, Fr. Romualdo Granados,
Manuel María Sánchez, Pablo Ancona, Manuel Menéndez, Magdaleno
Acosta, José Estevan Paredes, Francisco G. Campos, Esteban Bordes,
Segundo de Benito Marín, Liborio Sancho, Cesáreo Manzanos, Apolinar
López, Matías Miranda, Pedro Martínez Novelo, Marcelino May, Alejandro
Uc, Basilio Ochoa, David Tamay Pech, José Luis Canto Sosa y
Saúl Zavala Pliego.
Ramón Iván Suárez Caamal, en su libro Memorial de sueños, demuestra
a través de un soneto su afinidad hacia la iglesia del terruño:
"Tu torre solitaria me parece/
llorar bajo tormentos de silicios/
y sin embargo guardan tus resquicios/
blancas palomas y la hierba crece./
Vistes la soledad del manto gris/
y lanzas tu pregón con alborozo,/
nido de golondrinas en un pozo,/
bajo el sayal, el corazón de Asís./
Es la oración tu firme basamento/
a ritmo acompasado de campana/
que rema en el
azul del
firmamento./ Sólida
carabela castellana/ -mástil
de piedra, soledad y viento-/
iglesia de mi pueblo, franciscana."
Actualizado
el 7 de mayo de 2008.
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Iglesia
y Convento de San Luis Obispo

Fuente:
CANTO SOSA, Santiago. Los
ojos de Ah-Canul. Notas periodísticas 2000-2001. Suplemento
dominical del periódico “Tribuna”. Campeche, Cam.
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