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En
este sitio, donde se guarda un especial afecto a Pedro Infante,
quien estuvo como comerciante de pescado durante algún tiempo,
el mar refresca la piel de quien sabe disfrutar de sus olas y especies;
motiva a recorrer esteros, a inspirarse en sus paisajes y a practicar
la pesca deportiva.
En
la temporada invernal pueden admirarse flamencos de color rosa,
que hacen atractivo el lugar que forma parte de la Reserva de Celestún.
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Fuente:
CANTO SOSA, Santiago. Municipio de Calkiní. Breve descripción.
Calkiní, Cam. 2001. 64 p. |