|
|
|
Entre
Isla Arena y Real de Salinas, una parte de litoral presenta
un extraño paisaje. La zona, de aproximadamente dos
hectáreas, contrasta con la exuberante vegetación
que la rodea, pues ahí sólo se aprecian los
restos de lo que fueron espigados y altos árboles y
los frondosos mangles.
Este
bosque petrificado es visitado por numerosas personas, atraídas
por los troncos que la naturaleza "inmovilizó"
en esta región.
|