Oración para el VII Encuentro Mundial de las Familias
(Compuesta por el Cardenal Dionigi Tettamanzi, Arzobispo de Milán)
Padre de nuestro Señor Jesucristo, y Padre nuestro,
te adoramos, Fuente de toda comunión;
protege a nuestras familias con tu bendición
para que sean lugar de comunión entre los esposos
y de vida plena donada recíprocamente entre padres e hijos.
Te contemplamos Artífice de toda perfección y de toda belleza;
concede a toda familia un trabajo justo y digno,
para que podamos tener el sustento necesario
y disfrutar el privilegio de ser tus colaboradores
en la edificación del mundo.
Te glorificamos,
Motivo de la alegría y de la fiesta;
abre también a nuestras familias
los caminos de la dicha y el descanso
para gustar desde ahora aquél gozo perfecto
que nos has donado en Cristo resucitado.
Así nuestros días, laboriosos y fraternos,
serán una ventana abierta hacia tu misterio de amor y de luz
que Cristo tu Hijo nos ha revelado
y el Espíritu Vivificante nos ha anticipado.
Y viviremos alegres de ser tu familia,
en camino hacia Ti, Dios Bendito por los siglos.
Amén.
La oración se dirige al Padre, considerado fuente de la Trinidad y del cual proviene la vida, la comunión, la acción y el amor. Cada estrofa tiene un inicio "confesante" y una segunda parte "implorante". La primera estrofa hace referencia al misterio de la familia realidad de comunión; la segunda se refiere al trabajo; la tercera a la celebración festiva. Una referencia a las "realidades últimas" marca la conclusión de tenor trinitario.
El VII Encuentro Mundial de las Familias se celebrará en Milán, Italia, en el año 2012 y estará organizada por la Diócesis de Milán y el Pontificio Consejo para la Familia.
Los Encuentros Mundiales de las Familias se caracterizan tradicionalmente por dos momentos: un congreso y un encuentro más popular. El primero, que se celebra durante varios días, prevé encuentros, reuniones y congresos sobre un tema seleccionado por el Santo Padre, que para el año 2012 será “La Familia: el trabajo y la fiesta”.
"El próximo Encuentro Mundial de las Familias constituye una ocasión privilegiada para repensar el trabajo y la fiesta en la perspectiva de una familia unida y abierta a la vida, bien insertada en la sociedad y en la Iglesia, atenta a la calidad de las relaciones además que a la economía del núcleo familiar." (Santo Padre Benedicto XVI).
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