En su homilía, el párroco mencionó que
esta celebración "es un acto de humildad, que
nos conduce hacia la pascua. Este tiempo de cuaresma hay que
verlo como acto de humildad y de gracia, ya que éste
nos lleva en un camino de preparación y arrepentimiento,
y con ello demostramos el querer participar y hacer un compromiso
que que vayamos mejorando con nosotros mismos y con nuestros
semejantes".
También
señaló que "la cuaresma está basada
en tres cosas, que son: la limosna, la oración y el
ayuno, y acompañamos a María en su viacrucis
junto a su hijo, que entregó su vida para nuestra salvación
y debemos recordar que este símbolo de la ceniza nos
recuerda que 'somos polvo y al polvo vamos a regresar' para
después de vivir en comunión con Dios participemos
de la vida eterna...".